El presidente del PP del País Vasco, Carlos Iturgaiz, se congratuló ayer de que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, y los dirigentes del PNV "apuesten ahora por el Concierto Económico y la normalización de las relaciones institucionales". Iturgaiz prolongó así un día más una controversia originada cuando la formación peneuvista decidió suspender sus relaciones con los populares y votar en contra de los Presupuestos Generales en el Congreso, lo que fue interpretado por el PP vasco como un obstáculo a la retirada por parte del Gobierno central de los recursos judiciales contra los incentivos fiscales.Iturgaiz acudió ayer junto al presidente de la Comunidad Valenciana, el también popular Eduardo Zaplana, y varias decenas de militantes del PP, al cementerio de Irún, donde se rindió un homenaje al concejal de Rentería José Luis Caso, asesinado hace dos años por ETA.
El presidente del Partido Popular vasco puso de manifiesto la contradicción en que, según él, incurre el PNV cuando asegura ahora que "desea mantener las relaciones institucionales con el Gobierno central y a la vez está hablando de superar el marco político y jurídico establecido". A su juicio, el partido que preside Xabier Arzalluz "una vez más está poniendo una vela a Dios y otra al Diablo".
"Quien tiene que aclararse es el PNV", dijo Iturgaiz y agregó que su partido "no quiere saltarse a la torera el marco político y jurídico actual". En palabras del dirigente popular, el PNV "está apostando por instituciones nuevas y un marco nuevo en compañía de HB". A renglón seguido, afirmó que "si hay dirigentes nacionalistas que dicen ahora que hay que seguir entablando relaciones institucionales con el marco establecido sólo tengo que congratularme de esa decisión".
En el acto de homenaje al concejal Caso, Iturgaiz aprovechó para manifestar que ETA quiere "abortar las esperanzas de paz de los vascos" y recomendó a los partidos nacionalistas democráticos que no se plieguen "ante las pretensiones terroristas". Añadió que la banda terrorista "nos quiere llevar al abismo, a la tragedia y a la sinrazón".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 1999