Tras 35 años de vida profesional, la vigencia de Joan Manuel Serrat (Barcelona, 1943) como cantautor se mantiene del todo intacta. Su último trabajo, Sombras de la China, ha alcanzado el número uno en las listas de ventas de España y varios países suramericanos. Serrat actúa hoy en el Teatro Arriaga de Bilbao, en uno de los últimos conciertos de la gira que el cantautor iniciara en septiembre de 1998.
Mucho se habla de los jóvenes valores de la canción de autor, pero los principales representantes de esa savia nueva nunca han ocultado su admiración y su deuda con Joan Manuel Serrat. Más allá de los premios que otorga la industria discográfica a sus artistas más rentables, en esa desmedida influencia y reconocimiento radica la auténtica grandeza del cantautor catalán, todo un icono de la música española que hoy (20.00) actúa en el Teatro Arriaga de la capital vizcaína.Después de 35 años de carrera son muchos los intérpretes que se limitan a vivir de las rentas, que aún recogen las migajas que les reporta un pasado más o menos esplendoroso. Sin embargo ése no es el caso de Serrat, cuya pujanza ha sido ratificada por las extraordinarias ventas de Sombras de la China, el disco que hoy presenta en el coliseo bilbaíno. Allí se reunirá un público dispar ávido por escuchar tanto temas clásicos de su repertorio (títulos como Esos locos bajitos o Mediterráneo) como nuevas muestras de su talento a la hora de componer o, cuando menos, de su capacidad para conectar con los gustos de la población. De ahí la aceptación de composiciones recientes como Los macarras de la moral.
El recital de Bilbao es uno de los últimos de esta gira de Serrat por toda España y América Latina que comenzó en septiembre de 1998 en Cáceres y que ha incluido 146 conciertos y 30 festivales de verano. El final de esta maratoniana presentación de Sombras de la China le llegará al cantautor catalán el próximo día 22.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 1999