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MUJERES

España aún esperará un año el implante anticonceptivo, de venta en toda Europa

Un diminuto tubo, bajo la piel del brazo, libera progesterona durante tres años

Cómodo, duradero y cien por cien fiable, el nuevo método anticonceptivo holandés que se implanta bajo la piel en el brazo y tiene un efecto continuado durante tres años, está causando sensación en Europa. Lanzado ya en el mercado británico, austriaco, suizo, belga y finlandés, va a ser comercializado de forma inmediata en Dinamarca, y después, en el resto de los países de la Unión Europea. En España está en fase de ser aprobado por el Ministerio de Sanidad. Los responsables de la empresa calculan que podría estar a la venta a principios del 2001.

Implanon consta de una pequeña barrita de 4 centímetros de largo por dos milímetros de ancho, que se implanta en la cara interna del antebrazo. Según la empresa que la comercializa, ofrece un 100% de seguridad, apenas tiene efectos secundarios y surte efecto durante tres años.El tubito contiene progesterona, la hormona responsable de la ovulación, y la va liberando poco a poco. De plástico flexible, para evitar su rotura, la cápsula se introduce con una especie de jeringuilla bajo anestesia local en la cara interna del antebrazo, bajo la piel, y puede ser extraída en cualquier momento. La mujer recupera su fertilidad al mes siguiente de suspender el tratamiento. A los tres años, el tubito, que cuesta unas 20.000 pesetas, agota su contenido y es necesario colocar otro en su lugar.

"En la operación de implante se tarda una media de 1,1 minutos; en sacarlo, 2,6 minutos, y deja una cicatriz de tan sólo dos milímetros, que, por su situación, apenas es visible", asegura Björn Oddens, portavoz de la empresa. La compañía ofrece un cursillo a los médicos, que dura dos o tres horas, para que aprendan a realizar correctamente el implante. "Aunque la operación es muy sencilla, queremos evitar que haya complicaciones si, por ejemplo, el médico coloca la cápsula demasiado profunda, lo que dificultaría enormemente su extracción".

Efectos secundarios

El método tiene un alto grado de fiabilidad. Los investigadores, que invirtieron más de siete años en desarrollar este producto, realizaron un amplio estudio internacional antes de que comercializarlo en Holanda. Entre las más de 2.500 mujeres procedentes de países de todo el mundo que probaron el implante no se registró ni un solo embarazo en dos años y la empresa no tiene noticias de que se haya producido alguno desde su comercialización.

Como la cápsula va liberando la progesterona, que llega directamente al cerebro a través del flujo sanguíneo, Implanon permite utilizar cantidades pequeñas de la hormona, 40 miligramos diarios frente a los 150 miligramos que contiene la píldora tradicional. Con todo, el implante tiene efectos secundarios. Al no ser posible detener la salida de las hormonas, al cabo de tres semanas se producen alteraciones en la menstruación.Según la investigación, una de cada cinco mujeres deja de tener reglas a los pocos meses de usar el método y las cuatro restantes menstrúan de forma irregular -las pérdidas se pueden producir en cualquier momento del ciclo- y muy poco abundante.

La nueva píldora está concebida para todo tipo de mujeres. "Para las que buscan un método fácil o una alternativa a la esterilización, pero es especialmente útil para las que tienen horarios laborales irregulares, como las azafatas", dice Oddens. El sistema puede ser muy útil en los países en vías de desarrollo y ha sido ya utilizado en Indonesia en un programa de control de natalidad auspiciado por el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud.

El nuevo método anticonceptivo se encuentra en estos momentos en trámites en la Agencia Española del Medicamento, organismo que debe emitir el informe previo para su aprobación posterior por el Ministerio de Sanidad. El final de este proceso de comercialización aún no tiene fecha, según informaron fuentes de la Dirección General de Farmacia, si bien el propio laboratorio fabricante estima que se hará a primeros del 2001.

Preparando ya la campaña de formación de los médicos españoles, y a la espera de que el Ministerio decida su inclusión o no en la lista de los métodos pagados por la Seguridad Social, Antonio Martín, responsable de marketing de los laboratorios en España, no espera una gran venta. "Es una cuestión psicológica. En los países latinos las mujeres son más reticentes a quedarse sin menstruación. Lo fundamental es una buena información", asegura.

Tres mujeres aguardan en una consulta médica. /REUTERS

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 1999