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Tribuna:Elecciones 2000En campaña

Un heredero a mitad campaña

Antes de penetrar en la madrugada de ayer con una entrevista en la televisión pirata de Consuelo Reyna, Eduardo Zaplana dejó caer un acertijo ante el Foro de Opinón, en un céntrico hotel de Valencia: "Los que se interesen por el futuro de la política valenciana no deben perder la pista de Paco Camps". Fue durante la presentación del candidato -y, a tenor de los datos, nuevo delfín-, quien iba a impartir una insulsa conferencia sobre el valencianismo político, a todas luces menos interesante que el preámbulo. Sucedió tras un torrencial suministro de elogios a Camps y se produce en el contexto de varios desplantes por parte de Zaplana al candidato al Senado por Valencia Esteban González, quien hasta ahora tenía muchos números para ser su sucesor.Es la primera vez que Zaplana exterioriza tanto, y ante tanta gente -las fuerzas vivas-, la preferencia por un sucesor y lo avala sin reparar en coba. Algo había hecho en este sentido con González durante el congreso del PP en Madrid, a finales de enero de 1999, aunque sólo fue mímico y para finos hermeneutas, solicitando de forma constante su presencia a su vera para consultar papeles y hacer ver que estaba llamado a cortar el bacalao.

Con la opción de Fernando Villalonga por destapar, Zaplana formula ahora una apuesta más derechista, y en los aledaños del Opus, frente al centrismo que representa González, quien afronta las elecciones siendo portavoz del PP en el Senado y con el riesgo de quedar fuera de la Cámara Alta por el efecto PSOE-IU. Lo hace, sin que por fuerza implique una relación, en un momento en que también trata de atraerse el voto de la derecha más silvestre con pactos como el del alcalde de Pego, el depredador Carlos Pascual, para proteger el marjal a cambio de desprecintar una bomba para el riego del cultivo de arroz, y así suavizar las intenciones de voto de un colectivo que en lo sociológico está de su parte. El PP rebaña todos los bidones sin despreciar ninguno.

Necesita todos los votos para llevarse a Madrid los 18 escaños a los que aspira, tres más de los que tiene. Puede que ésta sea la causa por la que diez días antes del inicio de la campaña se dedicó el 82% del tiempo en los informativos de Canal 9, según los cálculos del comité de redacción, lo que aprovecharon ayer PSPV-PSOE y EU, en lo que que se supone que es la primera escenificación conjunta de causas comunes, para montar un pollo. Ambos partidos llevaron ayer a la tres juntas electorales provinciales esta "manipulación y distorsión", e invitaron a otros partidos a sumarse al recurso. Una nueva oportunidad para formar una entesa para el presidente del Bloc, Pere Mayor, quien tan obsesionado vive por la televisión desde hace tantas legislaturas. Aunque quizá no esté para sumar sino para rascar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2000