El jefe del Ejecutivo, José María Aznar, aseguró ayer que el líder del PNV, Xabier Arzalluz, ha perdido "la cabeza y el norte político". Las declaraciones de Arzalluz a un semanario mexicano en las que acusaba a Aznar de intentar sacar votos del terrorismo de ETA son, según Aznar, "una pérdida de juicio y de sentido de la realidad de tal envergadura" que le "parece lamentable que haya dirigentes políticos que estén así". En esa entrevista, realizada antes del asesinato de Fernando Buesa y de su escolta, el ertzaina Jorge Díez, Arzalluz afirmaba que Aznar "ha utilizado el tema de ETA para sacar votos... Ésa es la triste realidad. Son los votos de la sangre". Aznar replicó ayer, en una entrevista con la cadena Cope, que Arzalluz creyó que "engañaba a ETA y al conjunto de los vascos, diciendo: 'Ya administraré yo esto y ya le sacaré algo al Gobierno". El presidente añadió que "al Gobierno no se le saca nada que tenga que ver con pagar precios para que haya paz".En sus declaraciones al semanario Proceso, Arzalluz también dijo que "con ETA no peligra el Estado español. Es como una pequeña úlcera que molesta de vez en cuando". La eurodiputada Bárbara Durkhopf, viuda del senador socialista Enrique Casas, asesinado por ETA, replicó ayer a Arzalluz que para sus "hijos, y los hijos de Fernando Buesa y de todas las víctimas del terrorismo, la acción de ETA es una úlcera que sangra toda la vida".
La también eurodiputada socialista Rosa Díez pidió ayer al líder del PNV que "decida de una vez" si quiere estar en el lado de los demócratas o con quienes "jalean a los violentos". "Si está al lado de los demócratas, hablaremos con él de todo", añadió.
El vicepresidente Rodrigo Rato y el ministro de Industria y portavoz del Gobierno, Josep Piqué, se sumaron a las críticas que Aznar dirigió al líder del principal partido nacionalista de Euskadi. Piqué lamentó que el PNV esté dirigido por un "personaje" que dice "barbaridades viles y abyectas" y Rato pidió "respeto y respaldo" para todas las víctimas del terrorismo".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2000