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Almunia pide en Almería un trato humano para los inmigrantes y promete velar por ellos

Los sucesos racistas de El Ejido están ausentes de esta campaña electoral por parte de todos los partidos políticos, pero anoche, en Almería, el candidato socialista a la presidencia del Gobierno, Joaquín Almunia, sin mencionar a esa localidad, pidió un compromiso a los almerienses en particular y a los españoles en general. "Os pido que tratéis a todas las personas como lo que somos, seres humanos, con independencia de su nacimiento, andaluces, gallegos o marroquíes". Desde su Gobierno, si gana las elecciones, también se compromete a velar "por la seguridad" de todos los ciudadanos.

En la plaza de los Derechos Humanos de Almería, al aire libre, Joaquín Almunia fue presentado por el secretario general de los socialistas de esa provincia, Martín Soler, como "el presidente de la mirada limpia". Parecía que el mitin llegaba al final y nadie hablaba de los sucesos de El Ejido ocurridos el pasado 6 de febrero, cuando un marroquí perturbado asesinó a una mujer y la réplica de grupos de ciudadanos de esa localidad consistió en agredir a inmigrantes y quemar sus viviendas, mezquitas, negocios y coches. Tan sólo el alcalde de la ciudad, Santiago Martínez Cabrejas, presentó a sus paisanos, los almerienses, como gente "solidaria y hospitalaria". En los tres últimos minutos del mitin Almunia abordó el asunto. "El Gobierno tiene que garantizar la libertad y la seguridad de todos los ciudadanos, tengan el pasaporte que tengan", dijo Almunia. Después pidió a los almerienses que el próximo día 12 cuando vayan a votar lo hagan con la voluntad de tratar a todas las personas, de cualquier nacionalidad, citando expresamente la marroquí, "como lo que son, seres humanos". En el mismo apartado Almunia recordó a los presentes que "bastante sufrieron los españoles cuando otros gobiernos no garantizaban ni su seguridad ni su libertad", en referencia al franquismo.

Favorecidos

El líder del PSOE durante todo el mitin se retrotrajo temporalmente a los últimos cuatro años para afirmar que este Gobierno sólo se ha interesado por minorías y por determinados territorios que podían favorecer su estabilidad parlamentaria. A propósito de que posiblemente hoy el Consejo de Ministros estudie la fusión del BBV con Argentaria, animó a estar muy pendiente de lo que hace para ver si se confirman sus sospechas de que determinados grupos volverán a ser beneficiados por el Ejecutivo, en referencia indirecta a Telefónica.

Previamente, en una entrevista concedida a la Cadena SER, Almunia insistió en que el PSOE no va a remolque de las propuestas del PP y matizó: "Llevo más de tres meses explicando lo que quiero hacer, mis compromisos, y [José María] Aznar todavía no ha explicado el conjunto [de los suyos]. Eso sí, ha creado revuelo con los impuestos. Pero hay que mantener la cabeza fría al analizarlo. Hace cuatro años dijo que los iba a bajar y los ha subido".

En su opinión, un debate entre los candidatos a La Moncloa podría ayudar a clarificar el tema, pero es "el punto negro" de la campaña, "lo que falta", y la responsabilidad de ello es de Aznar "en exclusiva": "No quiere que se hable de las cosas reales que pasan porque para el político de derechas, que sabe que sus votantes ya están decididos, movilizados desde el toque del cornetín, la campaña es una molestia".

Almunia dijo confiar en los electores de izquierda que pudieron dar la espalda a los socialistas en 1996: "Han visto lo que hay como alternativa: un Gobierno para unos pocos, que no reparte la riqueza, al que le importa más la publicidad que los hechos y que no ha cumplido sus promesas de reforma democrática". "Aznar", añadió, "ha mirado a otro lado cada vez que se han producido casos de irregularidades" y puso como ejemplo el de su ministro portavoz, Josep Piqué.

El secretario general del PSOE también aludió de nuevo a José María Cuevas, el líder de la patronal CEOE, para puntualizar que su "exabrupto" contra él le ha convertido "en un mamporrero de Aznar". "Los empresarios se sentían avergonzados por el tono y el contenido de lo que dijo, por su defensa de los oligopolios en vez de las empresas medias. La mayoría no quiere saber nada de su estilo y su subordinación a los intereses electorales de Aznar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2000

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