El lehendakari, Juan José Ibarretxe, lanzó ayer, en su primer mitin de la campaña electoral, un duro discurso contra Euskal Herritarrok (EH), la organización terrorista ETA y contra los que se empeñan en presentar al nacionalismo vasco y al Ejecutivo que él preside "sometidos al dictado" de la banda terrorista. En un mitin celebrado en Getxo (Vizcaya), en el que fue recibido entre gritos de Ibarretxe aurrera (adelante) y una fuerte ovación, el presidente vasco admitió sentirse profundamente defraudado por la actitud de EH tras los últimos asesinatos de ETA, el del político socialista Fernando Buesa y su escolta, el ertzaina Jorge Díez.En su fuero interno Ibarretxe esperaba valentía política en el partido que lidera Arnaldo Otegi, pero se encontró con una formación política supeditada a la estrategia de ETA e incapaz de enmendarle la plana. "Hicimos una apuesta de buena fe para caminar hacia la paz, pero nos sentimos profundamente defraudados con la actitud y el comportamiento político que hemos recibido a cambio", dijo.
El lehendakari dejó claro que entre el Gobierno vasco y EH se ha abierto "un abismo insuperable" mientras los independentistas no pongan por delante de la política el respeto a la vida. "El respeto a la vida es un abismo insuperable para avanzar en contenidos políticos", dijo el lehendakari, al tiempo que repetía tres veces que "hoy no se puede defender nada, absolutamente nada, pegando tiros".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2000