De acuerdo con el informe médico independiente encargado por el Ministerio del Interior británico, las principales dolencias del octogenario Augusto Pinochet son la neuropatía periférica diabética y, recientemente, un daño cerebrovascular progresivo que se ha manifestado, en parte, en forma de ataques menores y ataques de asma transitorios, pero también provoca un deterioro progresivo sin síntomas agudos. Existen pruebas críticas de que los daños se extienden por el cerebro.Tiene una leve sordera, fallos de memoria, merma de su capacidad para expresarse y tendencia a la fatiga. Muestra lentitud y dificultad en comprender instrucciones complejas.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2000