Los colombianos conocieron en la noche del miércoles la cara del paramilitar más temido del país. Carlos Castaño, el jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia, habló de la guerra y de la paz, y reveló secretos de su vida familiar en una entrevista emitida por Caracol Televisión. El jefe del grupo que más viola los derechos humanos en Colombia y responsable de matanzas de campesinos, no eludió las preguntas. Con tranquilidad y gran dosis de cínica franqueza, aseguró que no se arrepiente de sus crímenes, que su movimiento es un "mal necesario" y que se considera un patriota que lucha por su país.Castaño había concedido varias entrevistas pero siempre, hasta ahora, se había negado a mostrar el rostro. En el programa Cara a cara, el jefe paramilitar se manifestó como incondicional admirador del presidente Andrés Pastrana y del proceso de paz. Por esto, dijo, sus hombres no han ingresado "a sangre y fuego a la zona de distensión" donde dialogan el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Y confesó que quiere viajar a esta zona, entrevistarse con los jefes guerrilleros para tenderles así "la mano a la paz".
Castaño confesó que su movimiento antiguerrillero cuenta con 11.200 hombres -con "más frentes que las FARC"- y que el 70% de sus ingresos procede del impuesto que cobra por los cultivos de coca y por defender a medianos empresarios y cultivadores. A los "grandes" los defiende el Ejército y la policía, asegura. Castaño dijo que siguen siendo firmes sus vínculos con las Fuerzas Armadas. Finalmente, confesó que le "duele" que quienes debían ser sus aliados le tilden de asesino y terrorista.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2000