Los vecinos del barrio del Arroyo de Fuenlabrada han impedido con sus movilizaciones el traslado del actual centro municipal de prevención de drogodependencias a uno nuevo que se estaba construyendo en su barrio. Aseguran que este servicio les acarrearía "graves problemas de inseguridad".Ante la protesta, el Ayuntamiento ha decidido buscar un nuevo emplazamiento, que consensuará con las asociaciones vecinales antes de su apertura, según el primer teniente de alcalde, el socialista Manuel Robles.
El Consistorio decidió cerrar el centro de atención de drogodependientes de la avenida de las Regiones, en el centro del municipio, abierto desde 1987. Para sustituirlo había elegido una nave en la calle de Luis Sauquillo, en el barrio del Arroyo. Pero los vecinos pegaron carteles oponiéndose: aseguraban que se trataba de una narcosala, a la que irían a inyectarse todos los heroinómanos. Unas 2.000 personas se manifestaron el pasado miércoles en protesta por el "gran riesgo" que suponía para los niños la apertura del local. Ante la sublevación, el Ayuntamiento ha decidido parar las obras, pese a negar que se tratase de una narcosala como la que se va a abrir en Las Barranquillas (Vallecas Villa).
"Pedimos a los vecinos tranquilidad", dijo Robles, "porque en ningún caso se trata de una narcosala, ni hay intención de crearla".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2000