Los ayuntamientos madrileños han visto con buenos ojos el borrador de la nueva jornada escolar que delega en ellos la gestión de las actividades extraescolares de aquellos centros de infantil y de primaria que quieran acogerse al horario continuo. Ahora, la jornada lectiva en la inmensa mayoría de los centros públicos de la región es partida (de 9.00 a 12.30 y de 14.30 a 16.00).Los alcaldes aceptan encargarse de las actividades extraescolares en jornada vespertina a cambio de que la Comunidad de Madrid asegure su financiación. Fausto Fernández Díaz, presidente de la comisión de educación de la Federación Madrileña de Municipios (FMM), cifró ayer en 35.000 millones de pesetas anuales las necesidades para implantar el nuevo modelo.
Según el estudio económico que ha realizado la FMM, abrir un colegio de lunes a viernes para ofrecer cinco actividades extraescolares entre las 16.00 y las 21.00 y los sábados entre las 10.00 y las 14.00 costaría 31 millones, de los que la mayor parte (19,08 millones) irían a pagar al personal que tendría que impartir las clases y al personal de servicios. Serían necesarios otros 2,05 millones para suministros, así como 10 millones para las adaptaciones necesarias de los centros.
"Aceptamos que estamos hablando de un importantísimo incremento presupuestario, pero estimamos que a medio y largo plazo se producirán ahorros debido a la mejora en la formación integral de niños y jóvenes", manifestó Fernández, y añadió que de llevarse a cabo supondría la creación de 5.000 puestos de trabajo. El responsable de educación de la FMM consideró que su financiación debería ejecutarse en un plan trianual mediante el que la Comunidad diese 10.000 millones de pesetas este mismo año. Para 2001 debería incrementarse esta cantidad con otros 10.000 y en 2002 complementarse con los 15.000 restantes.
"Nos mostramos de acuerdo en la aceptación del compromiso que se nos delega desde la Comunidad de Madrid", dijo Fernández. Sin embargo, observó un "problema de fondo" en el borrador de orden: establece sólo "en subjetivo y sin definir las cantidades" con que la Comunidad habrá de colaborar para la financiación de las actividades incluidas en los planes de mejora y desarrollo que deben gestionar los ayuntamientos.
Los municipios aceptan la gestión de actividades extraescolares
El único compromiso que adquiere la Comunidad en el borrador de orden es la "posibilidad" de contribuir a la financiación de estos planes. Además señala que los ayuntamientos "podrán suscribir convenios con la Comunidad según las normas de regulación que se establezcan". Fausto Fernández, presidente de la comisión de educación de la Federación Madrileña de Municipios, consideró que también queda sin especificar en qué medida habrán de colaborar las asociaciones de padres.La Asamblea de Madrid aprobó el pasado enero una resolución en la que se comprometía a financiar las actividades extraescolares, pero tampoco establecía en qué proporción. Hasta ahora son las asociaciones de padres las que las organizan, y las familias, las que las pagan -unas 5.000 pesetas al mes por alumno-, lo que excluye a los niños de familias con menos renta.
La cantidad propuesta por la FMM choca con la partida que la consejería tiene previsto aprobar este año para la apertura de centros por la tarde con carácter experimental. De los 27.500 millones del plan para la mejora educativa, la mesa técnica ha reservado 500 millones para las actividades extraescolares.
Directores territoriales
Por otra parte, los presagios más pesimistas de la izquierda regional que auguraban una reestructuración en la Viceconsejería de Educación de "corte ultraliberal" no se han cumplido. El Consejo de Gobierno nombró ayer a los cinco directores de área territoriales: María José García Patrón (directora territorial de Madrid este), José Luis Carbonell (Madrid norte), Manuela Fernández Sánchez (Madrid oeste), Alberto González Delgado (Madrid sur) y Bonifacio Alcañiz (Madrid capital). En contra de lo que temía la oposición y los sindicatos tras la designación de Francisco López Rupérez como viceconsejero, son personas cercanas al ala moderada.
El nombramiento de López Rupérez -uno de los principales ideólogos del equipo de la ex ministra Esperanza Aguirre- no cayó bien entre los sectores más progresistas. Ayer no se mostraron tan reacios a los nombramientos. Adolfo Navarro, portavoz del PSOE en la Asamblea, se mostró "agradablemente sorprendido de que el equipo se conecte con los sectores más dialogantes". Más pesimista fue Franco González, el portavoz de IU, quien aseguró que, "dependiendo de quien dependen, van a poder desarrollar poco su talante progresista light". Jaime Cedrún, de CC OO, esperó que se ponga fin "al tapón" que había en la consejería con el mantenimiento de la dirección provincial dependiente del ministerio.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2000