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OPINIÓN DEL LECTOR

Nuestro peor enemigo

Después de muchos años esperando tener una calle digna, lo que habíamos conseguido tras tomarnos alguna molestia, la alegría nos ha durado muy poco. Nuestra preocupación venía porque todo hacía pensar que en la calle de Alfonso Paso -esquina a la calle de Alcalá- se ubicarían algunos de los servicios más molestos del centro comercial que se tenía previsto edificar en breve.Sin embargo, no podíamos imaginar que el Ayuntamiento aprobara un proyecto tan agresivo para los vecinos de las fincas más inmediatas, en la calle de José Arcones Gil, que distan sólo 19 metros de la fachada del centro comercial edificado (Alcalá Norte). Con la edificación, la calle de Alfonso Paso y, en consecuencia, las fincas en cuestión se han convertido en la puerta de los servicios e instalaciones del centro comercial, que, aunque se tache de moderno (acaba de ser edificado), tiene graves deficiencias, que perjudican a los vecinos de las fincas inmediatas.

Si tenemos en cuenta que el terreno era una finca libre por los cuatro costados y que los vecinos pedimos en su momento que se tuviera en cuenta nuestra proximidad para evitar los problemas derivados de lo que acabamos de relatar, tenemos que concluir que hemos sido despreciados olímpicamente. Y no sabemos si ha sido porque nuestras peticiones implicaban un coste muy elevado para los promotores, porque faltaba imaginación en los proyectistas o por falta de decisión en nuestros políticos. El caso es que el centro comercial está funcionando mucho antes de estar terminado.- .

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2000