El diputado general de Álava, Ramón Rabanera, añadió ayer más combustible al conflicto que enfrenta a los gobiernos vascos y central por el comienzo de las obras en el regadío de la Rioja Alavesa y la Sonsierra Riojana. El dirigente del PP alavés acusó a la anterior Diputación, gobernada por el PNV, y al Gobierno vasco de "poner zancadillas" al proyecto, iniciado gracias a una autorización especial del Ministerio de Medio Ambiente, una figura legal que se ha utilizado por primera vez. Los regantes del Inglares estudian seguir los pasos del Gobierno vasco y recurrir la decisión ante los tribunales.
"El Gobierno vasco y la Diputación [cuando ésta la gobernaba el PNV] decían primero que era una mentira por parte del PP que se iba a hacer el regadío. Cuando veían que iba en serio, dijeron que no habría fondos. Este año ya tenemos 1.000 millones de los Presupuestos del Estado. Luego decían que no había agua y que Medio Ambiente no lo iba a permitir. Pero estamos empezando el regadío. Al final, el tiempo da la razón a quienes la tienen". Rabanera agrandó aún más la brecha abierta entre el PP y el PNV a causa de los regadíos. El diputado general asegura que el PP "no ha politizado" el proyecto de la Rioja Alavesa. Sin embargo, admite que la inauguración, el miércoles, a cargo del ministro de Interior y candidato por Vizcaya, Jaime Mayor Oreja, responde a un acto electoral popular. "En campaña se hacen muchas inauguraciones por parte de todos", se justificó.Las acusaciones de Rabanera se suman a las críticas de su diputado de Agricultura, que en los últimos días ha culpado al Gobierno vasco de "congelar" un protocolo por el que se invertirán un total de 19.000 millones de pesetas antes de 2003 para poner en marcha los principales regadíos de Álava. El consejero de Obras Públicas, Álvaro Amann, replica que la Diputación está incumpliendo los criterios del acuerdo. Y pone como ejemplo el regadío de la Rioja Alavesa y la Sonsierra Riojana, impulsado por el PP. El miércoles, mientras Mayor Oreja lo inauguraba, el consejero anunció que recurrirá el inicio de las obras ante los tribunales.
Como contrarrespuesta, el PP avanzó ayer que presentará en los ayuntamientos de la Rioja Alavesa una moción de "apoyo incondicional" al plan de regadío. En el texto se acusa al Gobierno vasco de "pretender destruir el mayor" proyecto económico y social que ha existido en la comarca "en toda su historia".
Además de los partidos, en la polémica intervienen los propios agricultores. La comunidad de regantes del Bajo Inglares, radicada principalmente en Zambrana, aseguró ayer que está estudiando fórmulas para recurrir también ante los tribunales el plan de sus vecinos de la Rioja. Sus responsables temen que la tubería riojana les reste el caudal de agua que ahora recogen del Inglares, pese a que Medio Ambiente aclara que esto no debe permitirse, porque concede a la Rioja sólo "los sobrantes de las concesiones existentes aguas abajo de la central hidroeléctrica de Berganzo".
Central con subvención
Precisamente esta central llevó otra polémica añadida a la Diputación de Álava. El gobierno de Rabanera concedió el pasado octubre una subvención a fondo perdido a los regantes de la Rioja Alavesa y la Sonsierra Riojana, por un montante de 483 millones de pesetas, con el objeto de que compraran la central a Iberdrola para cambiarle el uso y bombear agua de riego. Sin embargo, en el proceso hubo irregularidades (la Diputación concedía una subvención a un regadío cuya competencia pertenece al Gobierno central). Para aclararlas se ha creado una comisión de investigación en las Juntas Generales. Los regantes de la Rioja, no obstante, han devuelto la subvención para "no levantar más ampollas".
El presidente de esa comunidad de regantes es César García de Olano, el sucesor del fallecido Javier Sampedro en la alcaldía de Laguardia, también del PP. Él replica al Gobierno vasco y defiende su intención de captar el agua del Inglares, en vez del Ebro y de la Sierra de Cantabria, como pretende Amann y según se prevé en el Plan Hidrológico del Ebro. "El Gobierno vasco quiere que elevemos una tubería 150 metros para salvar el desnivel del Ebro a la Rioja. Eso supone un precio por el agua insoportable para los agricultores". Defiende, además, que su plan es compatible con el de Zambrana porque toman el agua en diferentes épocas del año.
El alcalde aclaró ayer que el regadío abarca 4.700 hectáreas, en vez de las 13.000 que esperaba agrupar. Hay municipios (Yécora, Lanciego y Baños de Ebro) que no se han querido sumar al plan.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2000