Casi cuatro meses después de que se iniciara el debate para la aprobación de los presupuestos de Guipúzcoa, el pleno de las Juntas Generales dio ayer luz verde a las cuentas forales por un solo voto de diferencia, merced a la abstención de los representantes de Euskal Herritarrok. La oposición tachó el acuerdo entre los partidos gobernantes (PNV y EA) y la coalición abertzale de rupturista porque introduce "una dinámica infernal hacia la fractura social", según dijo el socialista Guillermo Echenique
Los 19 votos favorables del PNV y EA superaron a los 10 del PSE-EE y los 8 del PP. El portavoz de Euskal Herritarrok, Xabier Olano, eludió participar en el debate de ayer aduciendo que la detención del miembro de la Mesa Nacional de HB José María Olarra les exigía adoptar una postura de "protesta pacífica".En la explicación de su voto, Olano criticó al PNV y EA por infringir el acuerdo que alcanzaron las tres fuerzas nacionalistas al rechazar éstos las enmiendas parciales presentadas por EH. Olano les emplazó a que lo cumplan de ahora en adelante creando una ponencia sobre el fraude fiscal y otra sobre la financiación de las carreteras, pues de lo contrario la formación independentista "tomará" sus medidas. Pese a todo, EH se alió con el Ejecutivo foral.
El representante socialista Guillermo Echenique atacó con dureza al equipo de gobierno por apoyarse en quienes "no han sido capaces de condenar la violencia y el terrorismo". Criticó a los nacionalistas por "recrearse en la ensoñación nacional" y "ser incapaces de encauzar un proyecto de democracia, tolerancia y paz para todos". A su juicio, la Diputación "gastará mucho dinero en cemento y hormigón, pero no construirá nada".
El popular Iñigo Manrique enfatizó la "humillación" del diputado general, el peneuvista Román Sudupe, con un presupuesto "aprobado sin pena ni gloria" y que "discrimina a los guipuzcoanos que no se sienten nacionalistas".
El diputado general criticó el "discurso repetitivo" de la oposición porque insiste en que el Gobierno foral genera una ruptura social "a sabiendas de que no es verdad".
Desde que el pasado 12 de noviembre fuese entregado en las Juntas el primer proyecto de presupuestos, con la controvertida subida de las pensiones no contributivas, han sido necesarios casi cuatro meses de debate y muchas horas de negociaciones con EH.
En este periodo, primero fue derrotado el presupuesto inicial al sumar sus votos toda la oposición, lo que obligó al Ejecutivo foral a decretar una prórroga presupuestaria. La Diputación presentó dos normas para financiar sus principales inversiones para este año, pero fueron retiradas cuando a finales de enero se firmó el pacto con EH, a cambio de aceptar sus exigencias.
Guipúzcoa aprueba un presupuesto de 435.926 millones de pesetas (2.619,9 millones de euros) en el que priman las inversiones en nuevas infraestructuras y el gasto social, que suponen cerca del 54% de los recursos propios de gestión. El acuerdo con EH ha incorporado partidas orientadas principalmente a favorecer el euskera y la "construcción nacional".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2000