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Una exposición muy peculiar

Es un museo muy particular. Tiene cinco por dos metros de superficie y aparentemente es tan solo un armario blanco dividido en compartimentos. Sin embargo, alberga una exposición de ocho artistas mujeres y constituye la última propuesta del Centro de Arte Contemporáneo Ego. La inciativa pretende ser un reto a los museos tradicionales y una alternativa a los macroproyectos culturales. La muestra, que ya ha estado en Valencia y Oviedo, se presenta bajo el título genérico de Por amor en el espacio Abisal de Bilbao hasta el próximo 31.Horas antes de que se reabra la peculiar sala, instalada en un luminoso sótano de la calle Alameda Mazarredo (ha estado cerrada el último mes), dos de las artistas que mostrarán su obra preparan con mimo los detalles. Son Marta Martín y Ana Dávila. Junto a a ellas está Alberto Lomas, director de Abisal, que ha seleccionado a las participantes. Para complementar la exposición, el día 27 próximo se presentará por vez primera en Bilbao el número cinco de la publicación La ruta del sentido, que también trata del amor en su último número, explica Lomas.

El Centro de Arte Ego busca con sus exposiciones la confrontación entre creadores de diversas generaciones y sus plantemamientos temáticos. Las exposiciones son específicas para su espacio y buscan un acercamiento a la producción artística reciente. Utiliza diferentes soportes y se centra en las nuevas tecnologías, relata Lomas. En esta ocasión, las artistas trabajan con imágenes de vídeo y sonidos creados por ordenador. En el espacio Abisal se podrán ver vídeoinstalaciones, instalaciones, intervenciones sonoras y plásticas.

El trabajo de Marta Martín (Pamplona, 1971), licenciada en Bellas Artes, se llama Loa y presenta "ropas de una niña protegida en un recipiente transparante". Es arte, pero la autora reconoce que no se puede olvidar que se exhibe en un armario. Por eso, "esa ropa" es un pijama de su sobrina, en una caja pequeña, colocado junto a otra caja vacía, "que representa el dolor". Es una propuesta creada específicamente para la ocasión. "Un pequeño homenaje, íntimo y hermético, a todo el amor incondicional que una mujer es capaz de desplegar como madre en momentos de dolor y renuncia", dice Marta Martín.

Las puertas abiertas del armario-museo dejan entrever una versión del vídeo de Inés Barrio, en el que se mantiene un proceso de maquillaje y desmaquillaje. Otros trabajos que se cotemplarán son el de Azedine Urigoitia, que hará una performance en el interior del espacio Abisal. Vestida de blanco y con una corona de espinas, permanecerá inmóvil durante una hora y media el día de la inauguración. Después, con el vestido utilizado, la corona y una muñeca con pelo negro que se cortó la artista, realizará su instalación dentro del armario.

La muñeca ya espera. Cuando hoy se abra la muestra y sólo la luz de un foco ilumine el espacio, el sonido "subgrave", que ha preparado Ana Dávila, hará vibrar el espacio Abisal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2000