Empezaron ayer las obras de soterramiento de la vía del tren en Vic, un proyecto largamente reivindicado por la ciudad que costará 4.852 millones de pesetas. Los trabajos consistirán en cubrir buena parte de los dos kilómetros de línea ferroviaria que cruzan el municipio y dejar el resto a un nivel inferior, para que pueda cruzarse con facilidad. El soterramiento permitirá eliminar una barrera arquitectónica que dificultaba el crecimiento de la ciudad hacia el oeste, una de las zonas con mejores perspectivas económicas. El proyecto prevé construir una nueva estación de pasajeros, una terminal de carga, la sustitución del actual puente sobre el río Méder y la construcción de zonas de equipamientos en la superficie recuperada. La obra ha sido adjudicada a una agrupación temporal de empresas participada por Dragados y Tecsa por un importe total de 4.852 millones de pesetas, el 18% menos del precio que se fijó en un principio.
La financiación irá a cargo del Ministerio de Fomento, que aportará cerca de 4.000 millones, y del Ayuntamiento de Vic, que financiará el resto. El inicio de las obras ya comportó ayer algunas molestias a los ciudadanos, ya que se suprimió la zona de aparcamiento gratuito que había junto a la estación. Las obras tienen un plazo de ejecución entre 26 y 28 meses. Durante las primeras semanas se desviará unos metros la actual línea ferroviaria. De esta forma se evitará tener que cortar el tráfico de convoyes de pasajeros de la línea Barcelona-Puigcerdà. A pesar de este desvío, habrá varios cortes de tráfico y se prevén algunos retrasos en la circulación de los trenes. Las autoridades locales consideran que esta obra implica que Fomento tiene la intención de continuar con las mejoras en la línea Barcelona-Puigcerdà-La Tour de Querol, cuya puesta al día exigiría una inversión de 24.500 millones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de marzo de 2000