Los primeros meses del año han dejado de ser un coto cerrado para los freseros onubenses, que aprovechaban la ausencia de competidores para colocar su producción temprana en Europa. Marruecos ha tomado nota de Huelva (que concentra el 90% de la producción nacional) y ha doblado la superficie dedicada a este cultivo; el país magrebí puede exportar fresa a la UE sin pagar aranceles hasta el 31 de marzo. El incremento de la producción marroquí ha provocado un fuerte descenso en los precios que impedirá a las explotaciones onubenses repetir la facturación de 70.000 millones de 1999.
"Hoy en día la amenaza a la exportación andaluza es Marruecos". Ésta es una de las conclusiones de un reciente estudio de la Consejería de Agricultura sobre la situación de la fresa en la región y, sobre todo, en Huelva. En esta provincia, más de 2.000 agricultores se dedican a la fresa, cuya comercialización generan unos 60.000 puestos de trabajo y la tercera parte de la producción agraria onubense (170.000 millones al año).En los últimos cinco años, la producción de fresa en Andalucía (el 95% en Huelva) ha pasado de 239.490 toneladas a 345.278 toneladas al año. Cerca del 60% se exporta a la UE, fundamentalmente en marzo y abril; en estos meses, las peculiares condiciones climatológicas de Huelva permiten la recolección temprana de fresón que los mercados europeos pagan a precios más altos ante la ausencia de producción en el resto de la UE. Sin embargo, este año, los precios de partida (en enero, 550 pesetas por kilogramo) han sido muy inferiores a los de 1999 (700 pesetas).
El descenso de los precios se ha mantenido en marzo (200 pesetas frente a las 400 del año pasado). El informe señala que "esto perjudica notablemente a los productores españoles, al tener que competir con la fresa marroquí, cuyos costes de producción permiten ganancias con precios bajos".
El 95% de las exportaciones marroquíes se destinan a la UE, fundamentalmente en el periodo de vigencia del acuerdo preferencial (entre noviembre y marzo). En 1998, fueron más de 7.000 toneladas que esta campaña se habrían doblado, según las estimaciones de técnicos de Freshuelva (la asociación de productores onubenses), que señalan que la superficie en Marruecos "se ha multiplicado por 2,5". El crecimiento de las exportaciones de fresa temprana a la UE de países extracomunitarios de la cuenca mediterránea (no sólo Marruecos, también Turquía o Israel) ha provocado las primeras reacciones del sector.
"No estamos ante un problema coyuntural, sino estructural", indicó el martes el secretario provincial de COAG, Juan Antonio Camacho, quien reclamó ayudas de la Administración central para primar el abandono del 20% de la superficie (unas 1.700 hectáreas).
Los últimos datos de los mercados europeos reflejan una recuperación del precio (más de 300 pesetas por kilogramo) que llega tarde para la fresa fresca de los dos últimos meses. El estudio también señala dos vías para salvar la situación: atender la creciente demanda del Este de Europa y apostar por el cultivo integrado (sin conservantes ni pesticidas), más apreciado por los consumidores.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de marzo de 2000