El nuevo Liceo nos ha obsequiado con una versión de Lohengrin absurda y falta de respeto hacia su compositor, Richard Wagner, y esto no nos ha gustado. A los antiguos liceístas y abonados nos ha disgustado su puesta en escena, que luego, por lo visto, nos tienen que explicar ya que lo que pasa en escena no coincide con el subtitulado. Como hemos protestado, se nos insulta y falta al respeto diciendo que vamos organizados a "reventar" la función.Ni hablar de ello. Gracias a este público incondicional, al que tachan de viejo y retrógrado, y que pronto desaparecerá (según tuvo el mal gusto de decir un liceísta de nuevo cuño en TV-3), Barcelona tiene un nuevo Liceo, al que hemos ayudado y apoyado siempre dándole con nuestra sana afición un prestigio internacional que aún se le reconoce. No se preocupen, pronto lo dejaremos, no porque hayamos muerto, sino porque abandonaremos. ¿Y luego qué? Seguramente ustedes harán lo mismo ya hartos de tanta tontería.
Responsables del Liceo, queremos de verdad al Liceo, porque ha significado mucho en nuestras vidas. Somos liceístas y abonados de los pisos altos y a mucha honra.- Antonio Soro, Montserrat Vives y 25 firmas más. Barcelona.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de marzo de 2000