El fiscal pide penas que suman 38 años de prisión y multas por un importe de 4.420 millones para seis miembros de una familia y su asesor, a los que acusa de defraudar unos 2.500 millones a Hacienda y a la Generalitat en la operación de venta de unos terrenos en Sitges (Garraf). La Audiencia de Barcelona inició ayer la vista contra los procesados. Según el fiscal, el cabeza de familia vendió en julio de 1991 unos terrenos que poseía en el paraje de Parc Marc, en Sitges, y obtuvo un incremento patrimonial de 2.848 millones de pesetas, por cuyas plusvalías no tributó al fisco. Los acusados negaron los hechos y alegaron que no estaban al corriente de la supuesta ilegalidad de sus actuaciones.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de marzo de 2000