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El precio del petróleo cae un 4% tras la decisión de la OPEP de subir su producción

LA CUMBRE DEL PETRÓLEO. La decisión de los países exportadores de petróleo de aumentar un 7% su producción a partir de este sábado tuvo ayer dos consecuencias inmediatas. Por una parte, el precio del crudo bajó un 4% en los mercados internacionales, y por otra, puso al descubierto las tensiones internas en el cartel, tras la negativa de Irán a rubricar el pacto. EEUU, que había pedido un aumento mayor de la producción, y que había presionado intensamente a los miembros de la OPEP, se apresuró a atribuirse el éxito de la reunión de Viena. En España, tanto el Gobierno como las petroleras apreciaron el acuerdo, pero advirtieron de que las gasolinas no bajarán antes del verano.

ENVIADO ESPECIAL El precio del petróleo inició ayer un camino descendente en los mercados internacionales tras el acuerdo alcanzado de madrugada en Viena, donde la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decidió, pese al rechazo de Irán, poner a la venta 1,45 millones de barriles más cada día a partir de este sábado. Una cifra que se eleva a 1,7 millones al día si se le suman los 264.000 barriles que Irán producirá de más, a pesar del gesto político de no querer sumarse a la declaración final del cartel petrolero. La consecuencia fue inmediata: el precio del barril brent, de referencia en Europa, perdió casi un dólar, descendió por debajo de la simbólica línea de los 25 dólares por barril, por primera vez desde enero, y a última hora de ayer costaba 24,48 dólares, un 4% menos que el martes. El barril del Texas tuvo un descenso similar y se situó en 26,4 dólares

El descenso no tendrá un impacto inmediato en los precios de las gasolinas, ni en España ni en el resto de países industrializados, pero sí aportó un cierto alivio a los gobiernos, que confían en domeñar ahora con más facilidad el creciente espectro de la inflación. "El descenso de hoy [de los precios del petróleo] refleja que todo el mundo está contento de que se haya llegado a un acuerdo", según declaró Julian Lee, del Centro de Estudios sobre Energía Global, a la agencia Efe en Londres.

Ése era el espíritu que los ministros de la OPEP que firmaron el pacto trataban de resaltar en la madrugada de ayer en Viena, y que les ha valido el reconocimiento de Occidente y especialmente de EEUU, que en las últimas semanas había presionado de diversas formas a los países productores para que colocasen más petróleo en los mercados. "La decisión [de aumentar la producción] se tomó pensando en los intereses de los productores y de los consumidores, de forma prudente", declaró el ministro de Petróleo de Arabia Saudi, Alí al-Naimi. "Tendrá un impacto moderado en los precios", dijo.

Ruptura de la unidad

Todo ello, tranquilidad para los consumidores y satisfacción de Washington y del resto de Occidente, se produjo a costa de la unidad de la OPEP, dolorosamente quebrada en Viena. La negativa de Irán de firmar el acuerdo para aumentar la producción de crudo ha terminado con dos años de cohesión entre los once miembros de la organización. Nueve de ellos dieron a los países industrializados lo que estos esperaban, más crudo. Pero Irán se negó a ser parte de un pacto oficial para contentar a los países ricos, aunque de hecho también ha subido su cuota de extracción.Finalmente, Irak, siempre aparte, no participa ni en recortes ni en aumentos porque vende su crudo sólo bajo el programa de la ONU Petróleo por Alimentos. La OPEP se volverá a reunir en junio para evaluar la situación.

Las respuestas del secretario general de la OPEP, Rilwanu Lukman, a las tres de la madrugada de ayer en Viena, tras más de seis horas de reunión, fueron más evasivas que clarificadoras. Cuando se le preguntó cuántos barriles de petróleo más al día iban a producir en realidad los miembros del cartel a partir del próximo sábado, dijo que "entre 1,4 y 1,6 millones, más o menos".

Volver a las cifras antiguas

Unos minutos antes, la conclusión oficial de la cumbre de la OPEP revelaba que nueve de los 11 miembros habían acordado elevar su producción a los niveles de antes de marzo de 1999, cuando su decisión de recortar la oferta disparó los precios del crudo, que un año después se habían triplicado, al pasar de 10 a más de 30 dólares por barril. La situación llevó a un aumento progresivo de la inflación y el alza de entre un 40% y 50% del coste de los carburantes en los países importadores de crudo.

La subida rubricada por nueve países, encabezados por Arabia Saudí, el miembro más poderoso de la organización, que impuso finalmente sus tesis, fue de 1,452 millones de barriles diarios. No obstante, el alza de 264.000 barriles de la producción iraní, reconocida por Lukman, eleva la cifra de producción a 1,716 millones de barriles diarios, un 7% más que la actual producción del cartel.

Es decir, los diez países que participaron en los recortes de hace un año vuelven ahora a su producción de entonces, 24,7 millones de barriles diarios. Y si a esta última cifra se le suma la cuota iraquí, la producción total de los 11 de la OPEP será de 26,87 millones de barriles diarios desde el próximo sábado, alrededor del 35% de la mundial.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) aplaudió la decisión, pero advirtió de que la cuantía "no responderá totalmente al incremento de la demanda previsto para el resto del año y no restablecerá el nivel de las reservas ni siquiera hasta el nivel más bajo registrado el pasado año", según informaron fuentes de la institución a la agencia France Presse.

La AIE había pedido un incremento de al menos 2,5 millones de barriles al día, petición asumida por Estados Unidos, y que la OPEP sólo ha atendido a medias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de marzo de 2000

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