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Ibarretxe "nunca" abandonará el Estatuto si no lo piden los vascos

El lehendakari, Juan José Ibarretxe, aseguró ayer que "nunca" abandonará el Estatuto de Gernika, base de la autonomía de Euskadi, salvo que la sociedad vasca le expresara esa voluntad y ese mandato. También advirtió contra la mezcla de las ideas legítimas del nacionalismo con la violencia, mientras el PNV calificó de aberrantes los últimos actos vandálicos y de fascistas a sus autores.

"Nunca abandonaremos esta casa [el Estatuto de Gernika] diseñada por la mayoría de la sociedad vasca, para habitar en otra, si no es por mandato y voluntad de esta misma sociedad". Con esta frase, el lehendakari matizó la línea de su conferencia del Club Siglo XXI de Madrid la semana pasada, en la que defendió la introducción del derecho de autodeterminación en el marco jurídico y abogó por una consulta popular. En ella también se manifestó a favor de la búsqueda de un nuevo consenso entre los partidos vascos, que partiría del Estatuto de Gernika. Ibarretxe precisó que no ve ese futuro punto de encuentro ni en la independencia ni en la Constitución española, sino más bien en la definición de un nuevo Estatuto de autonomía.El lehendakari aprovechó la inauguración de una jornada sobre Ciencia, Tecnología e Innovación en la Sociedad del Conocimiento en el auditorio del Museo Guggenheim en Bilbao para negar que el País Vasco esté sumido en una "especie de caos".

Ibarretxe advirtió de que no consentirá que se mezclen las ideas legítimas del nacionalismo con la violencia. Sin mencionar al ministro del Interior, Jaime Mayor, Ibarretxe le envió una respuesta a su sugerencia de que las críticas del nacionalismo animan los ataques de ETA. "No solamente no ponemos bombas, ni incitamos a que se pongan, sino que estamos intentando que desaparezcan para siempre". El lehendakari enfatizó que los dos partidos de su Gobierno, PNV y EA, están dejándose "la piel a tiras" en ese intento.

Ibarretxe insistió también en su llamada a no romper "lazos afectivos" ni perder el respeto al adversario. "Se puede criticar, pero no calumniar ni poner en duda nuestro compromiso por la libertad", dijo. El lehendakari recalcó que su Gobierno nunca caminará "con quienes matan, amenazan o coaccionan".

Por su parte, el presidente de la ejecutiva vizcaína del PNV, Javier Atutxa, tachó de "fascistas" a los autores de los recientes actos vandálicos, que calificó de acciones "repugnantes" que dividen a la sociedad vasca. Atutxa acusó a quienes las justifican de ser cómplices de ellas.

Mientras, el secretario general del PSE, Nicolás Redondo Terreros, dijo ayer que el Gobierno vasco debe irse si no garantiza la seguridad. "Por encima de todo un ciudadano le pide a un Gobierno que le dé seguridad y eso a la vez le da libertad; y en eso está fracasando el Gobierno vasco". Por eso, a su juicio, el Ejecutivo "debe retirarse, marcharse".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de marzo de 2000

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