El Nuevo Mercado bursátil, en cuanto segmento diferenciado del resto del mercado continuo, ha mostrado en estos dos días de funcionamiento una capacidad de caída superior al conjunto, lo que justifica sobradamente las reticencias de los empresarios a ser incluídos en el invento en "tiempos de cambio" como los actuales, y eso que todavía no ha sido necesario utilizar el amplio margen de maniobra que las circunstancias parecían exigir.El índice del Nuevo Mercado perdió ayer el 6,73%, frente al 2,15% del Ibex 35, y acumula en dos días un 8,34% de caída, situación que habría sido exactamente la misma para estos valores en ausencia de la nueva operativa.
La volatilidad del mercado Nasdaq está teniendo una influencia excesiva sobre las bolsas europeas porque la mayoría de los inversores ya estaban convencidos de la superioridad de los valores tecnológicos sobre el resto y habían apostado por ellos.
La diferencia está en que en Nueva York el dinero cambia de sitio y hace subir a los valores clásicos, mientras que en Europa se acumulan los recortes sin discriminación. El Ibex 35 perdía ayer al cierre el 1,08% desde el nivel de apertura del ejercicio.
La volatilidad también alcanzó ayer al euro después de fijarse el cambio oficial en 0,9594 dólares. En pocos minutos el euro subió hasta 0,9630 dólares y volvió a caer hasta 0,9560 a última hora de la tarde.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de abril de 2000