El alcalde de Abanto y Ciérvana, el socialista Juan José Mezcorta, puso ayer de relieve la "psicosis" provocada entre los vecinos tras el anuncio efectuado el domingo pasado por el Gobierno vasco de que pueden producirse nuevos hundimientos de cámaras de minas de la localidad. Mezcorta destacó que el informe sobre la estabilidad de la mina de Bodovalle ha sido dado a conocer por el Ejecutivo autónomo sin comunicar los resultados previamente al Ayuntamiento, que ha recibido la documentación un día después de que los datos fuesen publicados en la prensa.El estudio fue encargado por la empresa minera Agruminsa, a instancias del Gobierno vasco, al catedrático de la Escuela Técnica de Minas de Madrid Pedro Ramírez Oyanguren. Según este documento, la mayoría de las cámaras excavadas en la explotación minera "son estables" y no presentan "futuros problemas de hundimiento", salvo tres.
El comunicado del Ejecutivo autónomo señalaba, por su parte, que "en ningún caso" estas tres cámaras darán lugar a la aparición de agujeros en la superficie, aunque sí "ligeras depresiones en el terreno", y admitía que hay una cuarta galería, con situación "estable", que sí puede provocar un socavón en superficie "en determinadas condiciones". El alcalde de Abanto advirtió ayer de que hay dos casas sobre las tres galerías con riesgo.
Mezcorta considera que la actitud del PNV y del Gobierno vasco "no es normal" y ha instado a los responsables del Ejecutivo a consultar primero al Ayuntamiento y a la empresa Abra Industrial, propietaria de las antiguas minas, antes de tomar cualquier decisión.
El máximo responsable municipal ha señalado que los vecinos están "asombrados por el modo en que se están haciendo las cosas" y se ha reproducido la "psicosis de hundimiento del pueblo" que se produjo con motivo del socavón que se originó el 16 de marzo de 1999 al desplomarse una cámara de Bodovalle, lo que causó el hundimiento de una casa y de parte de una chatarrería. El siniestro era el segundo de estas características ocurrido en Abanto en los últimos 11 años.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de abril de 2000