El presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, calificó ayer de "floja, sin contenido ideológico" la intervención del portavoz del Grupo Socialista, Luis Martínez Noval, en el debate de investidura de José María Aznar. "Si le hubieran quitado el rótulo, no sabríamos que estaba hablando un socialista", agregó Ibarra, entrevistado por Antena 3.En su opinión, Martínez Noval tenía "una enorme oportunidad, porque no se jugaba nada y podía haber hecho un discurso con más contenido ideológico, pero sólo respondió a Aznar [...] y si a la izquierda le falta ideología, entonces no ofrece nada, porque para gestionar la derecha siempre lo hará mejor".
Ibarra afirmó que, por ahora, no opta a la Secretaría General del PSOE y se manifestó en contra de la propuesta de la comisión gestora de su partido de que el candidato socialista a la Presidencia del Gobierno no sea designado en el congreso previsto para julio. A su juicio, el secretario general y el candidato "deberán ser la misma persona si quieremos dar confianza a la sociedad y a nosotros mismos".
Respecto a los tres aspirantes al liderazgo del PSOE -el diputado por León José Luis Rodríguez Zapatero, la eurodiputada Rosa Díez y el presidente castellano-manchego, José Bono-, descalificó al primero y no quiso decantarse por ninguno de los dos restantes. "A nadie se le ocurriría poner como cabeza del equipo que tiene que correr el Tour a alguien que no es capaz de ganar la vuelta a su pueblo", dijo, aludiendo a Rodríguez Zapatero.
De Díez, afirmó que "la propuse como cabeza de lista al Parlamento Europeo, por lo que merece toda mi confianza" y de Bono, que "tiene acreditadas cinco elecciones autonómicas con mayoría absoluta". Pero antes de pronunciarse, agregó, le gustaría saber si el presidente de Castilla-La Mancha aspira al cargo de secretario general, "con quién quiere serlo y qué quiere hacer".
Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha manifestó ayer que "en el PSOE hay que acabar ya con el fulanismo, con la personalización del poder y con mirarnos el ombligo". Bono, que acudió a la toma de posesión de Manuel Chaves como presidente andaluz, evitó confirmar su candidatura a liderar el partido. "Si creo problemas, no estaré; si puedo ayudar a resolver algún problema, estaré en el puesto que sea, el primero o el último", aseguró. El dirigente socialista se mostró partidario de "mirar hacia adelante" y trabajar para ganar las elecciones de 2004.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de abril de 2000