El juez Ronald Sutherland, encargado de juzgar el caso Lockerbie, rechazó ayer la petición de la Fiscalía de aplazar el juicio contra los dos acusados libios, Abdel Basset al-Megrahi y Al-Amin Jalifa, acusados de haber colocado una bomba en un Boeing de la compañía aérea estadounidense Pan Am en diciembre de 1988. La bomba estalló en el aire junto a la ciudad escocesa de Lockerbie y causó la muerte a 270 personas. El juez Sutherland subrayó que el proceso contra los dos agentes libios acusados de perpetrar uno de los peores atentados terroristas de la historia comenzará, tal como estaba previsto, el próximo 3 de mayo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de abril de 2000