Las obras de ampliación del metro entre Nuevos Ministerios y la estación de Mar de Cristal, para alcanzar el aeropuerto de Barajas, se han encontrado con un obstáculo inesperado. El Plan General de Madrid, que el alcalde José María Álvarez del Manzano y su gobierno aprobaron en marzo de 1997, no incluía este proyecto subterráneo. El metro, según los planos municipales en vigor, no podía atravesar la Castellana rumbo al aeropuerto.Cuando la Consejería de Obras Públicas fue a pedir licencia a la Gerencia de Urbanismo para iniciar los trabajos se encontró con la negativa de este departamento porque el proyecto estaba "en disconformidad con el planeamiento vigente". En sendos escritos fechados el 7 y el 14 de abril pasados, el Ayuntamiento denegaba la licencia a la Comunidad, según un informe regional.
El Gobierno de Alberto Ruiz-Gallardón (PP) resolvió ayer el problema usando su poder urbanístico superior y el artículo 244 de la Ley del Suelo de 1992. Dicho artículo permite a la Administración central y a las comunidades autónomas iniciar obras de excepcional interés público, como la ampliación del metro a Barajas, obligando a los municipios a cambiar su planeamiento.El gerente municipal de Urbanismo, Luis Armada, explicó, a través de un portavoz, que la decisión del Gobierno regional estaba previamente acordada con su departamento y que es una práctica usual cuando se producen ese tipo de problemas. Armada llegó a citar como ejemplo de una medida similar el proyecto de construcción de la M-45 que ejecuta la Comunidad de Madrid y cuyo trazado ha variado en relación con el previsto en los planos del Plan General vigente.
El Ayuntamiento de Madrid aceptó así con absoluta naturalidad el poder urbanístico de la Comunidad sobre la administración local para promover proyectos en la capital sin necesidad de contar con la autorización municipal.
Cuando se tensaron las relaciones entre las dos administraciones por culpa del proyecto de instalación de una narcosala, algún concejal del PP llegó a amenazar con negar la licencia municipal para abrir dicha instalación. En la Comunidad de Madrid recordaron entonces que la Ley del Suelo permitía, por interés excepcional, ejecutar proyectos urbanísticos sin licencia municipal. Algo parecido a lo que va a ocurrir con las obras del metro.
El vicepresidente regional y consejero de Obras Públicas, Luis Eduardo Cortés, destacó ayer que la solución legal adoptada fue consensuada previamente con el Ayuntamiento y que fue incluso la propia Gerencia Municipal de Urbanismo la que sugirió el mecanismo que había que activar para resolver el problema. "Al principio creíamos que se iba a solucionar el problema sin necesidad de modificar el planeamiento, pero necesitábamos unas licencias para actuar en la superficie que no acababan de llegar".
Ahora, el gobierno de José María Álvarez del Manzano tendrá que instruir un expediente para modificar su Plan General y permitir que avancen las obras del metro, adjudicadas el 3 de diciembre pasado a las empresa Necso, Acs, Ferrovial y Agroman.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de abril de 2000