La responsabilidad del PP sobre el estado de las instalaciones de los juegos para niños en plazas y parques madrileños fue duramente criticada en una moción presentada por Marta Rodríguez Tarduchy, de PSOE-Progresistas, que fue apoyada por Izquierda Unida.La concejal socialista esgrimió dos informes de los Defensores del Menor y del Pueblo en los que, según dijo, se establece que casi la mitad de las instalaciones infantiles madrileñas presenta problemas de seguridad para los niños. "Una superficie igual de estas zonas permanece sin vallar, con riesgos para los pequeños", agregó. Rodríguez-Tarduchy añadió, asimismo, que en jardines y plazas de barrio muchos niños "se sienten intrusos, como si en verdad se hallaran en espacios caninos reservados a los perros".
Por parte del equipo municipal de gobierno, la concejal Mercedes de la Merced refutó a Rodríguez-Tarduchy y le achacó haber creado "alarma social" al respecto de los parques infantiles. Dijo que los datos del Defensor del Menor se refieren a la Comunidad madrileña, no a la ciudad. "En Madrid", dijo De la Merced, "se han registrado sólo tres accidentes en zonas infantiles", y destacó la existencia de buenas instalaciones en Chamberí, que puso como modelo, Fuencarral y otros.
Isabel Vilallonga, concejal de PSOE-Progresistas, dijo que el equipo municipal de gobierno "no hace nada para combatir el desempleo de los discapacitados mediante oferta pública de empleo". Y citó un documento en el cual Sigfrido Herráez, entonces concejal del ramo, informaba de que en 1998 sólo dos personas con discapacidad habían hallado empleo en el Ayuntamiento. Vilallonga criticó el sistema de oposiciones para discapacitados y propuso cuotas de empleo o contrapartidas a las contratas. El PP replicó que aquel documento se refería a una oposición y rechazó las propuestas de la edil.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de abril de 2000