Tres náufragos, aislados en una balsa, ven cómo se acaban sus provisiones y comienzan a discutir cuál de ellos se convertirá en vianda para los otros dos. Con este argumento se estrena hoy en el teatro Galileo la obra En alta mar, del polaco Slawmir Mrozec, uno de los representantes del teatro del absurdo que surgió en la Europa amedrentada tras el final de la Segunda Guerra Mundial. El texto ha sido adaptado por Vicente Rodado.La compañía Latercia, dirigida por Karen Matute, pone en escena este montaje, en el que pretende mostrar "la inevitable situación de aislamiento, soledad y degradación humana de la sociedad contemporánea". "Pretendemos resaltar el aislamiento no sólo físico, sino el de la propia situación de la cual no se puede escapar". El absurdo explota cuando otros personajes de la obra entran y salen de la barca, que aprisiona a los tres náufragos protagonistas, sin que para ellos represente ningún problema estar o dejar de estar en ella. Mientras tanto, cada náufrago intenta, con los más variopintos argumentos, convencer a los otros dos para que no se lo coman, en una guerra verbal "en apariencia ingenua pero con un mar de fondo cruel y despiadado".
En alta mar. Teatro Galileo. Fernando el Católico, 35. Metro Moncloa. Hasta el 21 de mayo. De 900 a 1.500 pesetas. Horarios en cartelera.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de abril de 2000