Tras demostrarse en los años noventa que la colocación de un recién nacido boca arriba reduce el riesgo de muerte súbita, diversos países pusieron en marcha campañas para informar a los padres y otras personas que acuestan a los bebés. Ahora se sabe que las recomendaciones de médicos y enfermeras, así como los mensajes de los medios de comunicación escritos y audiovisuales, han servido para que la colocación de los bebés boca arriba se incremente, reduciendo así las tasas de muerte súbita, al menos en EEUU, según un estudio publicado en el Journal of the American Medical Association.El objetivo de este estudio era valorar el éxito de la campaña "Boca arriba para dormir", puesta en marcha en EEUU en 1994 para reducir el riesgo del síndrome de muerte súbita infantil. Los autores señalan que "la adopción del mensaje y el posterior descenso en la tasa de muerte súbita ha sido rápida en todos los países que pusieron en marcha campañas de educación pública. En EEUU, el predominio de la postura en sentido prono (boca abajo) entre niños menores de ocho meses disminuyó, aproximadamente, del 70% en 1992 al 24% en 1996, y las tasas de muerte súbita disminuyeron en un 38%".
"La motivación influye fuertemente en la elección de la posición en sentido prono (boca abajo) en el entorno actual: por tanto, los médicos deberían explicar las razones de la postura para dormir a la persona encargada del bebé", escriben los autores. "La colocación supina (boca arriba) está aumentando, pero no ha alcanzado todavía los niveles deseados".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de mayo de 2000