Una investigación publicada esta semana en la revista The Lancet muestra una fuerte relación entre las variaciones en las concentraciones diarias de polen y la mortalidad por enfermedades cardiovasculares, por EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) y neumonía. Aunque es sabido que el polen es causante de alergias, especialmente la fiebre del heno y el asma, las muertes relacionadas con estas condiciones son poco habituales. Los investigadores sugieren que el agravamiento agudo de la inflamación alérgica, asociado con una exposición a altos niveles de polen, podría precipitar la muerte por enfermedades cardiovasculares o pulmonares.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de mayo de 2000