Belinda K. T., la niña malagueña de seis años que por sentencia judicial debe vivir con su padre en Estados Unidos, debe ser entregada hoy a la Justicia. "La madre está muy asustada y no sabe todavía lo que va a hacer", admitió su abogado, Francisco José Jiménez.La entrega parecía ayer inevitable, ya que a última hora de la tarde, la Audiencia Provincial no había respondido al recurso presentado por Araceli Tortosa para impedir la separación de su hija. Tampoco el juzgado de familia número 5 había contestado al escrito en el que se solicitaba la suspensión cautelar del fallo, mientras la Audiencia tomaba una decisión. "Araceli no quiere incumplir la ley, pero si entrega a la niña puede ser la última vez que la vea", comentó su abogado.
El juzgado número 5 falló a favor de la madre en base a un informe psicológico que apuntaba que la devolución supondría un trauma para la niña. No obstante, la Audiencia le dio la razón al padre y ordenó su entrega.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de mayo de 2000