El BCE decidió mantener los tipos de interés en el 3,75% y las bolsas reaccionaron positivamente a la noticia, ya que prácticamente se había descontado una nueva subida. Los inversores cambiaron de criterio y pasaron de deshacer posiciones a aprovechar las oportunidades que ofrecía un mercado sobrevendido. El índice general de Madrid recuperó un 1,68% y el valor estrella de la Bolsa española, Telefónica, terminó la sesión con un avance del 2,32%, no sin asustar antes a los accionistas con un nuevo recorte en la apertura que llegó hasta el 2,97%.En el mercado de deuda también hubo cambio de orientación y la salida de dinero hacia la Bolsa provocó otra situación atípica, como es una caída espectacular de los precios y una subida de los tipos de interés a largo plazo, justo ahora que el BCE decide no moverlos. La rentabilidad del bono a 10 años subió hasta el 5,68% desde el 5,59% del día anterior.
Las principales bolsas de la zona euro consiguieron subidas que se acercaron al 2% y sólo Londres, dentro de la UE, consiguió superar ese nivel. La apertura al alza en los mercados de Estados Unidos confirmó las posibilidades de reacción de las bolsas europeas y su posible continuidad, ya que la Bolsa de Nueva York ganaba el 1,5% a medida sesión y el Nasdaq el 2,3%.
La contratación del mercado continuo fue de 272,598 millones de pesetas, 1.638,35 millones de euros, de los que casi la mitad fueron de Telefónica.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de mayo de 2000