Iberdrola obtuvo un beneficio neto de 36.452 millones durante el primer trimestre del año, lo que supone un incremento del 10,1% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. La práctica ausencia de resultados extraordinarios (559 millones frente a 3.516 millones durante el primer trimestre de 1999) explica esta variación, según la compañía. El beneficio ordinario se elevó un 17%, hasta los 53.245 millones, con un incremento del 9,6% del beneficio de explotación, que quedó situado en 61.957 millones, y la aportación de 6.672 millones de las empresas puestas en equivalencia.
Según la compañía, la ausencia de resultados extraordinarios reduce la tasa del crecimiento del beneficio neto hasta el 10,1%, mientras que el cash-flow (beneficios más amortizaciones) creció en un 6,5% y se situó en los 69.135 millones de pesetas.
El margen bruto (cifra de negocios menos aprovisionamientos) del grupo presentó un incremento del 6,4%, alcanzando una cifra acumulada de 136.301 millones de pesetas, evolución que la empresa atribuye a la rebaja nominal de la tarifa en un 1% y al ingreso de venta unitario en el mercado de generación de 7,60 pesetas por kilowatio hora frente a las 6,38 del mismo periodo del año 1999.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de mayo de 2000