Una mujer a la que colocaron un collar con explosivos unos desconocidos, al parecer guerrilleros, murió ayer en Colombia al estallar el artefacto, que también mutiló los miembros superiores a dos de los artificieros militares que trataron de desactivarlo e hirió levemente a otros dos. Uno de los cuatro artificieros que resultaron heridos falleció cuando era trasladado a un hospital de Bogotá, según informaron las autoridades castrenses. El suboficial fallecido era uno de los cuatro policías y soldados heridos al estallar el collar de explosivos que presuntos guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) habían colocado a la hacendada Elvira Cortés Gil. La mujer, de 54 años, murió al estallar la bomba cuando los artificieros trataban de desactivar la bomba.
El sargento primero del Ejército Néstor Cruz Torres y los soldados Gustavo Adolfo Caro y José Suárez Gallón también resultaron heridos, según precisaron portavoces castrenses en Bogotá. Cruz perdió los dedos de la mano derecha, mientras que Caro y Suárez sufrieron heridas en las manos y el rostro. La explosión tuvo lugar en la hacienda de la mujer, en Chiquinquirá, una población en el centro de Colombia. Según el Ejército, la hacendada era extorsionada por guerrilleros de las FARC.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de mayo de 2000