El Gobierno griego abrió ayer un nuevo flanco en su larga campaña para recuperar los frisos del Partenón, que se exhiben en el Museo Británico desde el siglo pasado. Su ministro de Exteriores, George Papandreu, que compareció ayer ante un grupo de parlamentarios británicos, evitó enfrentarse abordando cuestiones respecto a la propiedad de esta joya artística mundial y tendió lazos de amistad como vía para solucionar la disputa.Papandreu resaltó en Londres la "integridad del edificio" del Partenón, con prioridad a la propiedad de los mármoles, como la cuestión fundamental a debatir. Y propuso ayer vías de cooperación entre ambos gobiernos, o bien la mediación de un organismo internacional, para zanjar el viejo problema que enfrenta a Atenas y Londres.
El objetivo de su Gobierno se orienta a lograr la restitución consensuada de los frisos para 2004, cuando Grecia celebra los Juegos Olímpicos y un nuevo museo se habrá construido junto al Partenón.
Infraestructura adecuada
Con la habilitación de un museo especial para albergar los mármoles, Grecia echa por tierra el argumento británico sobre la ausencia de una infraestructura en condiciones óptimas para garantizar la supervivencia de este tesoro mundial. Su actual guardián se vio recientemente obligado a admitir que una limpieza y restauración efectuada en los frisos en los años cuarenta dañó sustancialmente su superficie. Pero, ayer, el ministro británico de Cultura, Chris Smith, reiteró que los frisos "pertenecen al Museo Británico y están en el Museo Británico".
Grecia disputa la legalidad de la adquisición de los mármoles por lord Elgin en 1801. El país estaba en esa época bajo dominio otomano y al recobrar la independencia inició la reclamación oficial de la serie de bajorrelieves del Partenón. Papandreu evitó ayer caer en la vieja polémica y reclamó la cooperación de sus homólogos británicos para restituir la "integridad" del antiguo templo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000