El titular de Bienestar Social, Rafael Blasco, reconoció ayer que en determinados campos de la economía valenciana falta mano de obra y que el desarrollo de estos sectores pasa por la presencia de trabajadores extranjeros. El consejero dio cifras: en estos momentos, unos 20.000 trabajadores ofrecerían una "solución temporal" a las necesidades de los empresarios. Blasco anunció la puesta en marca de la Guia del inmigrante, que incluirá los recursos existentes en la Comunidad.
Las principales demandas de mano de obra laboral se centran en cuatro sectores económicos, según manifestó ayer el consejero de Bienestar Social. Blasco apuntó a la falta de trabajadores de la Comunidad para cubrir las necesidades de la industria cerámica de Castellón, la demanda de inmigrantes para ocuparse en la agricultura en las tres provincias valencianas y de forma especial en el momento de mayor actividad de la campaña de cítricos -del mes de octubre a febrero- y a la carencia de trabajadores en la construcción. A estos tres campos se suma el déficit laboral en las actividades hosteleras, básicamente en los meses de verano y de forma más destacada en la provincia de Alicante.Blasco señaló que para dar respuesta a las necesidades actuales serían necesarios unos 20.000 trabajadores extranjeros, una afluencia que ofrecería una "solución temporal" a la demanda de mano de obra. Estos inmigrantes deberían contar con una "adecuada formación" para desempeñar los trabajos, según puntualizó el consejero, quien destacó la necesidad de centrar esfuerzos en "cualificar adecuadamente" a estos trabajadores para asegurar la calidad de la mano de obra.
El responsable del departamento de Bienestar Social destacó la importancia de incentivar el desarrollo en los países de origen de la inmigración para frenar las mareas migratorias, pero reconoció que de cualquier forma "habrá gente que se verá obligada a dejar su país", por lo que señaló que habrá que estar preparados para acoger a esta población extranjera. Blasco hizo referencia a los esfuerzos que deberá hacer el Consell para facilitar la regularización de los inmigrantes. Según datos ofrecidos ayer por el consejero, hasta el momento, un total de 12.661 inmigrantes han solicitado acogerse al proceso de regularización abierto por el Gobierno, de los que sólo se han aprobado hasta el momento 2.576 tramitaciones.
Blasco también aludió a la necesidad de que el Gobierno valenciano propicie que la entrada al mundo laboral de los trabajadores extranjeros se produzca "de forma clara" con el fin de evitar los abusos en los que, en ocasiones, incurren algunos empresarios ante la situación de ventaja en que se encuentran frente a un trabajador sin papeles.
A estos factores sumó la necesidad de promover la integración social del inmigrante. En este sentido, el consejero aludió al "nuevo modelo de bienestar" que "debe estar vinculado a la participación ciudadana y la plena integración social". Blasco comunicó la puesta en marcha de unas jornadas formativas sobre los derechos y libertades de los inmigrantes, enfocadas hacia los equipos sociales de base de los ayuntamientos. En ellas se abordarán aspectos como la campaña de empadronamiento de extranjeros que Bienestrar Social lanzó en mayo o el servicio telefónico de traductores que estará a disposición del equipo de atención al inmigrante de la consejeria. En estas jornadas se presentará el proyecto de elaboración de la Guía del inmigrante dentro del Arco Mediterráneo, en la que se incluirán los recursos puestos a disposición de los extranjeros en la Comunidad, así como las derivaciones a servicios o muestras para reconocer los diferentes modelos de documentos. Aspectos como la campaña de empadronamiento, o la creación de un Observatorio de la Inmigración, estaban incluidos en un convenio con el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales que la Consejería de Bienestar Social no ha desarrollado durante el periodo que estuvo dirigido por la anterior responsable, Carmen Mas.
Afirmaciones "desacertadas"
"Muy desacertadas y muy anticuadas para lo que es hoy en día la sociedad". El consejero de Bienestar Social, Rafael Blasco, definió de esta forma las manifestaciones vertidas el pasado jueves por el alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, quien aseguró que los maltratos a mujeres eran más frecuentes entre las parejas de hecho que en los matrimonios.Blasco se comprometió ayer a generalizar los apartamentos para las mujeres maltratadas en la Comunidad el próximo año. El responsable de Bienestar Social señaló que su departamento estudia cómo puede habilitar apartamentos tutelados para mujeres maltratadas y sus hijos y ofrecer de esta forma "una mayor intimidad que las casas de acogida". La violencia familiar debe afrontarse desde "todas las perspectivas" no sólo desde el punto de vista jurídico sino también"coordinando todas las Administraciones que impulsen medidas preventivas".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000