Mientras Fernando Modrego se aprobaba ayer a sí mismo el examen de su primer año de gestión al frente de Medio Ambiente (no evaluó la licenciatura que suponen los cinco años de gestión del PP en la Generalitat), los partidos de la oposición, los ecologistas y los sindicatos criticaron ayer unánimemente al Consell por no frenar el constante deterioro ambiental de la Comunidad. En el Día Mundial del Medio Ambiente, estos colectivos destacaron la contaminación de los ríos y los residuos como principales problemas. UGT hasta hizo una radiografía comarca a comarca, y su diagnóstico no es muy halagüeño.
Partiendo de la base de que la falta de datos (por ejemplo, instalaciones para medir la contaminación atmosférica) no permite conocer a fondo el problema en muchas comarcas, UGT ha hecho su propia aproximación a la realidad del medio ambiente. Una radiografía que, del norte de Castellón a La Vega Baja, resulta uniformemente preocupante. En un sucinto resumen, en Els Ports-Maestrat es preocupante la contaminación atmosférica, que sobrepasa "en ocasiones el umbral de protección para la salud". El ozono es el que más castiga los bosques, junto a la escasez de agua, la contaminación de los acuíferos por nitratos y cloruros de uso agrícola y, además, los purines de la extraordinaria cabaña porcina de la zona.
En las planas castellonenses, destaca la contaminación de suelos, la sobreexplotación de los acuíferos (con salinización y contaminación de los pozos) y graves problemas de gestión de residuos industriales.
Para L'Horta Nord, Camp de Túria y Camp de Morvedre, se denuncia la contaminación industrial del río Turia, el exceso de ozono en el puerto de Sagunto, la saturación de los vertederos, la sempiterna contaminación por nitratos de los acuíferos y la desaparición de humedales.
En L'Horta Sud, se unen a los anteriores la obsoleta planta de compostaje de Quart de Poblet, la contaminación de L'Albufera, la inmensa producción de residuos industriales y la contaminación de aguas subterráneas.
En La Hoya de Buñol, el Valle de Ayora, los Serranos y Requena-Utiel, la palma se la lleva la podredumbre del río Magro, el macrovertedero de Dos Aguas, destino de todas las basuras del área de Valencia, y la amenaza del trasvase del Júcar-Vinalopó.
En La Costera, La Ribera Alta y La Canal de Navarrés, destacan la contaminación de los ríos Cànyoles y Verde, la concentración de plaguicidas en las aguas subterráneas de Carcaixent, los vertidos industriales y la falta de infraestructuras para tratar basuras. En La Ribera, aparte de la grave contaminación del litoral (con playas no aptas para el baño), para UGT la gestión de los residuos industriales es insuficiente.
En La Safor y La Vall d'Albaida los peor parados son los humedales, con el marjal de Pego y el de La Safor, sobre todo en Xeresa y Tavernes, como las víctimas de la destrucción, aterramiento, desecación y transformación en campos de cultivos.
En La Marina y L'Alacantí la presión urbanística es insufrible, la escasez de agua (con intrusión marina y contaminación creciente en los acuíferos), endémica, y la ausencia de plantas de tratamiento de residuos, insostenible.
Por último, en el Vinalopó y La Vega Baja, sobresale la insalubridad insufrible de las aguas del Vinalopó y del Segura, la contaminación por ozono y los residuos industriales.
Aparte de todos estos problemas particulares, en muchas de las comarcas UGT denuncia la nula protección de sus espacios naturales más valiosos, la destrucción de la fachada litoral, masificada y consagrada al cemento, y la falta de depuradoras.
Para CC OO el panorama tampoco es mucho mejor. "El territorio, sobre todo el litoral, donde vivimos la mayoría de los valencianos y se hallan gran parte de las actividades económicas, es considerado un inmenso solar o carretera", denunció este sindicato. Como ejemplo, las huertas de Valencia, Castellón y el Bajo Segura. O el aterramiento y la desecación de humedales, marjales y saladares. O la proliferación de minas ilegales que convierten las comarcas de Los Serranos y los valles del Vinalopó en "un queso lleno de agujeros". Y, cómo no, para CC OO, el agua (sobreexplotación de acuíferos, contaminación por nitratos y metales pesados, vertidos sin depurar a los ríos...) se convierte en el problema más grave.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000