El Juzgado de lo Social número uno de Alicante ha condenado a la empresa Prepal SL, de Alcoy, a indemnizar con un millón de pesetas a uno de sus empleados por atentar contra el derecho fundamental del secreto de las comunicaciones. La sentencia recoge que el denunciante, Ramón Torres, recibió abierta una carta dirigida a su nombre que contenía un informe técnico sobre la empresa textil con una serie de recomendaciones y plazos de aplicación de medidas de prevención en salud laboral.Según el denunciante, en la carta, enviada por correo por el Gabinete de Seguridad e Higiene en el Trabajo, figuraban su nombre y apellidos como destinatario, dada su condición de delegado de Personal y Prevención en la empresa. Sin embargo, tal y como constata la sentencia, la misiva no sólo le llegó abierta, sino acompañada de amenazas por parte del gerente de la empresa, que le espetó: "lo que tienes que hacer es dejar de ser enlace sindical".
Este fue el origen de la demanda en la que ha tomado parte el sindicato CC OO de L'Alcoià- Comtat. La sentencia señala cómo el denunciante ha planteado ante la Inspección de Trabajo hasta 18 denuncias contra la empresa por incumplimientos de la normativa en materia de seguridad e higiene en el trabajo. También se relata como éstas dieron pie a una veintena de visitas de la Inspección, que concluyeron con requerimientos para que la empresa subsanara anomalías y levantamiento de actas de infracción. La empresa acumula varias sanciones por este motivo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000