Una comisión de víctimas de las fuerzas paramilitares colombianos, en gira ahora por Europa, está visitando Valencia para recabar apoyos institucionales, sociales y económicos para poder celebrar un tribunal internacional de opinión (TIO), una especie de juicio político, contra el gobierno de Colombia por su política de apoyo "por acción u omisión" al terrorimo que en los últimos años ha supuesto una escalada de masacres contra la población rural del norte del país sudamericano.Arropados por el Centro de Documentación y Solidaridad con América Latina y África (Cedsala), una asociación valenciana de apoyo político a causas del tercer mundo, los colombianos Gabriel Heiva y Gladys Rojas, miembros de la Mesa Regional del Trabajo, cuyo portavoz está secuestrado desde noviembre, explicaron ayer cómo las fuerzas paramilitares campan a sus anchas con la "connivencia" del régimen de Andrés Pastrana, presidente colombiano. Y si hace un par de años se contabilizaron 290 masacres (asesinatos impunes de más de cinco personas), la cifra se disparó el año pasado hasta las 550. Por eso, esperan reunirse hoy con representantes de los grupos parlamentarios en las Cortes Valencianas para recabar su apoyo, como ya han hecho en Aragón, La Rioja, País Vasco y Cataluña, y esperan hacer en Madrid. Después expondrán su causa en Italia, Bélgica y Noruega.
El primer TIO se celebró en Canadá a raíz de una masacre en Barranca Bermeja, una ciudad colombiana. Ahora, quieren hacer eco de sus reivindicaciones preparando otro juicio en España cuando falta un mes para que el Gobierno de José María Aznar dé apoyo a Pastrana en la presentación del Plan Colombia: un proyecto militar redactado por Estados Unidos que, según Cedsala, masacrará a la población rural.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000