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El huerto de las mariposas

Las mariposas son uno de los mejores indicadores para medir la polución. Allá donde existan niveles de contaminación significativos, estos lepidópteros desaparecen rápidamente. Quizá por esta razón, y por el desconocimiento que existe sobre estos insectos, la agrupación ecologista Tafae abrió ayer en el Hort del Gat de Elche las puertas del primer parque de mariposas de la Comunidad.La iniciativa, que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de la ciudad, pretende crear un hábitat en el que los lepidópteros vivan y se reproduzcan en régimen de semilibertad "sin ningún problema". Para ello, se ha acondicionado una red gigante sobre un área de 500 metros cuadrados en el interior del parque en el que funciona además el centro de investigación de palmeras datileras: la estación Phoenix.

Los expertos han tratado de reproducir en este espacio el ecosistema necesario para el desarrollo de cada especie. Por ejemplo, la papilio machaón, un ejemplar de vivos colores rojo, amarillo y negro que para las puestas de huevos necesita de plantas como el hinojo o la zanahoria, que finalmente sirven de alimento a las orugas. Otras especies, en cambio, necesitan tréboles, ortigas, almendros o melocotoneros, por las mismas razones. Junto a estas especies, el néctar de decenas de romeros, lavandas y madreselvas sirven de complemento para atraer a los insectos y les facilita el alimento.

Las instalaciones cuentan con un laboratorio que permite observar a las mariposas a través de microscopios, y seguir su peculiar ciclo de vida. Los lepidópteros transitan entre huevo, oruga, crisálida y, finalmente, mariposa. En cada etapa tienen una fisonomía y unas necesidades completamente diferenciadas. Cuando es oruga, la alimentación se basa en hojas de plantas, mientras que en la madurez la mariposa se alimenta únicamente de néctar. En las etapas en las que es un huevo o una crisálida, sólo necesitan una temperatura adecuada y un lugar fuera del alcance de los depredadores, mientras esperan la eclosión.

El centro se distribuye en dos partes, una destinada a los insectos vivos, en la que se puede observar la evolución de un centenar de lepidópteros pertenecientes a 10 especies diferentes, y el laboratorio, en el que se presentan otras 35 especies de las familias diurnas y 4 pertenecientes a las nocturnas, según explicó el encargado del parque, Fernando Albert.

El "ambicioso proyecto", como lo han definido sus creadores, ha tardado tres años en gestarse. Para conseguir la aclimatación de las mariposas se han recopilado 80 especies de plantas autóctonas, que son las que asegurarán la vida y reproducción de las distintas especies. Las que ahora se muestran en el parque han sido capturadas en las cercanías de la ciudad, después de un complicado procedimiento. "Para poder disponer de los ejemplares han tenido que ser capturadas una a una, cuidadosamente, con pinzas, ya que de otra manera pierden las escamas y no pueden volar", explica el presidente de Tafae, Manuel Aguilar.

La agrupación proteccionista afirma que el experimento pretende "divulgar" el mundo de la mariposa, sobre todo entre los escolares. En el mismo sentido, el alcalde, el socialista Diego Macià, destacó ayer en la inauguración la labor de educación medioambiental del centro, en el día mundial dedicado al Medio Ambiente. En el folleto informativo que se da a la entrada del parque se anima a "ayudar" a las mariposas, instando a los visitantes a crear pequeños hábitats en sus jardines.

La asociación ecologista Tafae lleva a cabo otros proyectos, como el desarrollo de las campañas anuales de reploblación forestal con plantas autóctonas, coopera con el Ayuntamiento de Elche en diversos programas de conservación y divulgación de la naturaleza, y es una de las principales asociaciones locales de denuncia sobre arranques ilegales de palmeras en los huertos privados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000

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