El presidente del Banco Internacional de Pagos (BIP), Urban Bäckström, teme una crisis bursátil y considera que los altos precios de las acciones "constituyen un gran motivo de inquietud" y un riesgo para la economía mundial. Bäckström, a su vez gobernador del Banco de Suecia, realizó estas declaraciones ante la asamblea anual del BIP que ayer comenzó en la localidad suiza de Basilea. Ante 49 gobernadores de bancos centrales miembros del BIP, su responsable añadió: "Hemos conocido demasiadas crisis en los últimos años como para no saber que los mercados pueden perder muy rápidamente la confianza". En su opinión, es posible evitar una corrección brutal en los mercados de valores "aplicando políticas monetarias y presupuestarias apropiadas y llevando a cabo reformas estructurales".
En el informe anual presentado ayer, el BIP destaca que la economía mundial empezó el año 2000 con más fuerza de la esperada, pero "la impresión general es que se encuentra en un punto crítico y en el futuro adolece de dirección". Explica que EE UU registra una elevada tasa de crecimiento que considera "insostenible" por lo que "sólo cabe felicitarse por el reciente ajuste de la política monetaria".
En cuanto a Europa, el informe señala que se han conseguido progresos en varios campos, pero en otros, como la reforma del mercado de trabajo y la producción, se debe profundizar, de forma que se pueda así contribuir a consolidar el euro.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000