Los analistas comienzan a expresar opiniones favorables a la estabilidad de los tipos de interés en un plazo cercano, pero ello no ha conseguido variar la actitud de los inversores, más interesados en hacer caja que en marcar tendencias.Las retiradas de beneficios han sido norma de obligado cumplimiento en un mercado demasiado volátil como para tomarse en serio lo que pueda suceder dentro de un par de meses. Si la Reserva Federal de Estados Unidos tiene ahora menos argumentos para subir los tipos de interés que hace una semana, no por ello está garantizado el mantenimiento, de lo que se deduce que la mejor respuesta ante una situación que sigue siendo inestable es la de poner el dinero a buen recaudo. La Bolsa de Madrid retrocedió el 0,97% de la mano de sus principales valores, aunque hubo una interesante rotación del dinero en busca de títulos necesitados de una puesta al día.
La única respuesta sólida volvió a estar en el euro. La moneda única de la UE fijó el cambio oficial en 0,9433 dólares, y a media tarde llegaba hasta 0,9480, con lo que ha recuperado más de cinco céntavos de dólar, el 7%, en apenas 10 días.
En el mercado secundario de deuda también hubo realizaciones de beneficios tras la fuerte subida de precios de los días anteriores, que habían situado la rentabilidad a 10 años en el 5,36%, muy cerca de los mínimos anuales. Ayer cerró en el 5,37%.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000