Klaus Esser, presidente del grupo de telecomunicaciones alemán Mannesmann, se despidió ayer de los accionistas con unos resultados nada despreciables. La compañía, que Esser deja tras la compra de Mannesmann por parte de Vodafone, facturó un 142% más de enero a abril hasta 664.000 millones de pesetas.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000