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Putin insiste en Roma en la creación de un sistema de defensa antimisil para la OTAN, la UE y Rusia

El presidente ruso, Vladímir Putin, insistió ayer durante su visita a Roma en la creación de un sistema de defensa antimisil conjunto para la Unión Europea, la OTAN y Rusia. Una propuesta difícilmente aceptable en las actuales circunstancias y que ya había comentado al presidente de Estados Unidos, Bill Clinton. Putin hizo la propuesta al primer ministro italiano, Giuliano Amato. Después de entrevistarse con Amato, Putin se dirigió al Vaticano, donde no transmitió a Juan Pablo II ninguna invitación a visitar Rusia, como esperaba la Santa Sede. La reunión entre el Pontífice y Putin, que llegó al Vaticano acompañado por un impresionante cortejo integrado por 19 automóviles, estuvo centrada, según la escueta nota informativa vaticana, en el análisis "del papel de la Santa Sede y Rusia en el proceso de integración entre Oriente y Occidente, en el cual, a juicio del presidente Putin, la misión de la Santa Sede es particularmente importante". Joaquín Navarro Valls, portavoz de la Santa Sede, se limitó a leer el breve texto sin responder a las preguntas de los periodistas. En la nota se añade, "especial consideración fue reservada a los problemas de desarme y a la situación internacional". La actitud de Putin contrasta con la mantenida por sus antecesores, Mijaíl Gorbachov y Borís Yeltsin, que, al menos formalmente, intentaron este gesto de distensión y amistad con la Santa Sede. Se trata de un verdadero revés diplomático para el Vaticano y una decepción para el Pontífice, que confiaba en la capacidad mediadora de Putin ante la Iglesia ortodoxa rusa, que mantiene numerosos contenciosos abiertos con la Iglesia de Roma.

La prensa italiana especulaba ayer con la posibilidad de que el presidente ruso pudiera mediar ante el patriarca ortodoxo ruso, Alexis II, para lograr que se cumpla el sueño de Juan Pablo II de peregrinar a Moscú. Hasta ahora, el patriarca ruso se ha negado rotundamente a recibir al Papa en Moscú en una visita al uso, es decir, seguido por todos los medios de comunicación del mundo. En unas declaraciones hechas a la agencia de prensa rusa Itar-Tass ayer, Alexis II suavizaba ligeramente su posición asegurando que es posible celebrar un encuentro con el Papa en Moscú "a condición de que la Iglesia católica deje de hacer proselitismo" en los territorios de mayoría ortodoxa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000