La secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, aseguró ayer en Israel, ante el primer ministro Ehud Barak, que ella y el presidente estadounidense Bill Clinton están dispuestos a seguir haciendo todo posible para lograr la paz en Oriente Próximo ("Estamos preparados para arremangarnos", dijo). Pese a ello, no hay signo alguno de que a finales de junio vaya a celebrarse en Washington una cumbre tripartita entre Clinton, Barak y el líder palestino Yasir Arafat. Según los israelíes, la situación aún no está madura.
"Una cumbre debe prepararse de forma apropiada para que tenga éxito y se puedan superar las divergencias", aseguró Barak en la rueda de prensa conjunta celebrada ayer con Albright. "Se acerca el momento de la verdad, y estamos ante el reto y la oportunidad de alcanzar un tratado definitivo de paz, pero ello depende de los israelíes y los palestinos, porque ambas partes han de adoptar decisiones difíciles", respondió la norteamericana. La jefa de la diplomacia estadounidense reiteró la idea de que ambos deben renunciar a la idea de conseguir el 100% en la mesa negociadora y deben tener muy en cuenta los intereses del otro, pues solo así "habrá éxito". Albright se mostró también interesada por el otro conflicto. "Además del proceso de paz palestino-israelí, Barak y yo hablaremos de Líbano y del acto valeroso que realizó el primer ministro", dijo la secretaria de Estado en referencia a la retirada del Ejército de Israel del sur del Estado árabe vecino, que concluyó el 24 de mayo tras 22 años de ocupación.
"Hace menos de dos semanas, Barak cumplió su promesa de retirar las tropas israelíes del Líbano, y al hacerlo comenzó a crear una nueva realidad, que encierra oportunidades reales para su pueblo, el Líbano y la paz". "De ese modo llegaremos al núcleo del conflicto árabe-israelí", añadió, "lo que solo se puede alcanzar por medio de negociaciones; no hay otra vía para resolver asuntos tan complejos en juego, que se volverán más fáciles si ambas partes adoptan las decisiones necesarias".
En cuanto a las interrumpidas negociaciones sirio-israelíes, Albright dijo que viajará a El Cairo y se entrevistará con el ministro de Exteriores de Siria, Faruk a-Shara, y que "después de la retirada de Israel de Líbano, la puerta está abierta para su reanudación".
[La ONU anunció ayer, pese a los desacuerdos cartográficos con israelíes y libaneses, el establecimienrto de una línea de demarcación internacional entre ambos países, informa Reuters.]
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000