La Consejería de Economía envió en días pasados cientos de cartas a desempleados para cubrir una oferta de formación en informática con 60 plazas. La misiva indicaba a los parados que debían presentarse ayer, a las once de la mañana, en la calle de Almagro, 8. Si no acudían a la cita, según explicaba la carta, los desemplados podrían perder "los derechos derivados de su inscripción como demandante de empleo". "Si, además, es usted perceptor de alguna prestación por desempleo podrá ser objeto de sanción, con pérdida de un mes de prestación o de todo el derecho que le reste por percibir, en función de la finalidad de la citación o por haber sido ya sancionado con un mes en los doce precedentes, en aplicación de la Ley 8/1988...", continuaba la carta.El texto causó tal temor entre algunos destinatarios que, "para evitar represalias", según dijeron ayer, se presentaron en la calle de Almagro, 8, sede del Aula Financiera Tributaria, un centro privado, homologado por la Comunidad, que imparte cursos de formación del Inem.
El lugar se quedó pequeño. "Nos amenazan con quitarnos el subsidio si no venimos y mira con lo que nos encontramos, con largas esperas. Esto es una vergüenza, hay hasta cuatro colas en círculos, y todo para nada, porque lograr una de las 60 plazas de formación es como si te tocara la lotería", se quejó Javier Ramos, un parado de 39 años. "En la carta nos amenazan con quitarnos la antigüedad como parados, nos dicen que perderemos el subsidio de desempleo, y ya estoy harto del mismo trato", se quejó.
María Teresa Ramos, que lleva cuatro años en el paro -era administrativa hasta que su empresa quebró y la echaron-, lamentó: "Bastante tenemos con la desgracia de estar en paro para que encima nos traten como a borregos", afirmó.
Gente molesta
Un empleado del centro que atendía a los parados admitió: "La gente está muy molesta porque la Comunidad ha citado a mucha más de la normal y ya están hartos de aguantar esto", explicó, pero no quiso dar su nombre. "No se les debe tratar así, porque les pasa continuamente", añadió. "Esto ha sido alucinante. Se ha llegado a producir una situación violenta con los parados", reconoció. El encargado del centro de formación, Juan Arroyo, se defendió ayer de las quejas de los desempleados: "El centro no es el responsable de lo ocurrido, lo es la Comunidad, que ha citado a mucha más gente de la debida", explicó.
Un portavoz del Gobierno regional aclaró ayer que el texto de la carta es habitual y que en ningún caso pretende atemorizar a los desempleados, sino que tan sólo trata de evitar que los desempleados cobren el subsidio y al mismo tiempo estén trabajando en otro lugar, lo que constituiría un fraude de ley.
José Manuel Juzgado, secretario de empleo de CC OO, contestó ayer: "Una cosa es que se pretenda que no haya abusos y otra es que se utilice de manera bestial la amenaza a los desempleados". Maru Menéndez, secretaria ejecutiva de UGT de Madrid, aseguró, por su parte: "Hay que crear una carta para regular los derechos, y no sólo las obligaciones, de los trabajadores desempleados para evitar los métodos coercitivos".
Los sindicatos exigen la redacción de otra carta que recoja los derechos de los trabajadores desempleados para evitar situaciones como la denunciada por algunos parados ayer.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000