Las mariposas han vuelto, pero no en mayor número que otros años. El aumento de lepidópteros que se observa estos días en Madrid no tiene carácter de plaga, y su proliferación puede considerarse normal en estas fechas, según explicaron ayer desde el Ayuntamiento de Madrid. El director del Servicio de Parques y Jardines del Consistorio madrileño, Santiago Romero, afirmó que las mariposas Noctuidae son propias de la época y que desaparecerán, probablemente, en un plazo aproximado de tres semanas.
Estos insectos, que provienen de huertas y zonas verdes y penetran en los hogares atraídos por la luz, no son picadores ni patógenos, y no dañan ropas o tejidos. Su presencia es habitual en primavera, aunque las condiciones climáticas de los últimos días podrían haber favorecido en mayor medida su proliferación en la capital. Así lo explicó Carlos Gómez de Aizpurúa, especialista en lepidópteros, quien aseguró que la tormenta del pasado jueves puede ser la causa del aumento de la flota de mariposas en la ciudad. "Pero este incremento no tiene ninguna relevancia, e incluso es menor que en otras ocasiones", añadió Gómez de Aizpurúa.
Hace tres años, la invasión de un inofensivo pero molesto ejército de lepidópteros en la capital copó durante semanas la atención de los ciudadanos y los medios informativos y generó un interés por estas mariposas, que ha permanecido desde entonces. Ante la insistencia de los insectos por introducirse en las habitaciones, y para evitar el zumbido nocturno sobre las cabezas de los durmientes, el único antídoto parece ser cerrar las ventanas a cal y canto o, ante la amenaza de la canícula, tener paciencia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000