Tres personas fallecieron ayer en un accidente de tráfico ocasionado por la supuesta "distracción de un conductor" en el kilómetro 61 de la carretera de Valencia, según aseguró ayer un portavoz de la Dirección General de Tráfico (DGT). En la colisión, un bebé de apenas dos meses resultó ileso. Su padre corrió peor suerte y se fracturó las cuatro extremidades, según los bomberos.
Un Mercedes modelo 320 circulaba ayer por el kilómetro 61 de la carretera de Valencia, dentro del término municipal de Fuentidueña del Tajo y en dirección hacia Madrid. El conductor "se distrajo, supuestamente porque le sonó el teléfono móvil", y perdió el control del vehículo cuando se aproximaba a una curva hacia la derecha, según informó ayer un portavoz de Tráfico. El coche se salió de la vía, se metió en el espacio que separa una calzada de otra y comenzó a dar vueltas de campana por la inercia de la velocidad. Invadió la calzada contraria y otro vehículo, un Citroën ZX, no pudo evitar la colisión y se estampó de frente contra el Mercedes.Como consecuencia de la brutal colisión, tres de los cuatro ocupantes del Mercedes perdieron la vida: el conductor, Julián Rojo Porres, de 69 años, Rafael Miguel Ortíz, de la misma edad, y María Teresa González Sáez, de 68 años. Una cuarta ocupante del vehículo, María del Carmen L. V., de 63 años, resultó herida leve en el accidente. Fue ella la que declaró a un agente de la Guardia Civil de Tráfico que lo último que recuerda antes del accidente es que sonó un teléfono móvil dentro del vehículo, según informó ayer la DGT.
El bebé, ileso
En el Citroën que se encontró de frente con el Mercedes viajaba una familia: padre, madre y un bebé de dos meses, que viajaba en un capazo especial para coches en el asiento de detrás. Rafael G. D., de 31 años, el padre y el conductor, fue el peor parado de este vehículo. Sufrió diversas fracturas en brazos y piernas, además de un fuerte traumatismo torácico, según informó ayer el portavoz de los bomberos de la Comunidad. Fue trasladado al hospital Doce de Octubre en un helicóptero del Sercam. Su mujer, que se fracturó una pierna, fue transportada al mismo centro sanitario por otro helicóptero del Sercam. El bebé, Sergio, salió ileso del golpe. Y eso que el coche en el que viajaba sufrió graves destrozos por el impacto con el Mercedes. "Cuando llegaron los bomberos al lugar del accidente se encontraron al bebé dormido en el capazo, prácticamente ni se enteró de lo ocurrido", explicó ayer el portavoz de los bomberos.
Por otro lado, un trabajador resultó ayer herido de gravedad al quedar aplastado entre un camión y un contenedor de papel, en el municipio de Fuenlabrada.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000