Unos 70.000 españoles solicitan cada año someterse a una vasectomía para conseguir la esterilidad. Esta operación es la intervención quirúrgica más frecuente en los servicios de urología de los hospitales públicos españoles, según la primera encuesta nacional realizada sobre este tema y presentada la semana pasada en Madrid en el 65º Congreso Nacional de Urología.Este trabajo, desarrollado en 1999 por los urólogos Jesús Valero y Lorenzo Pinsach, del hospital de Vic (Barcelona), junto con José Francisco Blasco, del hospital municipal de la localidad barcelonesa de Badalona, revela que la demanda de vasectomías se ha incrementado sensiblemente en los últimos años, y se ha observado que el mayor número de solicitudes procede de varones de entre 30 y 40 años y que aumenta la demanda en menores de 30 años.
A juicio de Valero, que indica que esta demanda creciente "es motivo de retraso en la atención quirúrgica a otras patologías", la aplicación de esta cirugía voluntaria debería ser más restrictiva.
"Es muy importante", advierte, "que quienes solicitan la vasectomía sepan que este procedimiento de control de la fertilidad es definitivo y que sólo excepcionalmente deben practicarse a posteriori métodos quirúrgicos que permitan su reversibilidad. Es decir, que no deben recurrir a la vasectomía pensando que en cualquier momento se pueden hacer revertir sus efectos, una petición cada vez más frecuente".
Valero agrega que la vasectomía es la técnica de elección para quienes tienen muy claro no tener más hijos. Aunque para solicitarla llegan personas a los servicios de urología desde los centros de planificación familiar, lo más habitual es que el interesado acuda al médico de cabecera para que éste le remita al especialista.
La razón que comúnmente da el solicitante es que se encuentra satisfecho con su paternidad y no quiere tener más hijos. Otras veces se alegan ciertas enfermedades hereditarias y congénitas transmisibles y, en contadas ocasiones, el hecho de ser deficiente mental, en este caso previa autorización judicial.
La vasectomía es una técnica sencilla (mucho más que la ligadura de trompas en la mujer), que requiere anestesia local y dura unos 40 minutos. Consiste en realizar una ligadura del conducto deferente que comunica el testículo con la próstata y por el que discurren los espermatozoides. Para efectuar la ligadura, se hace una pequeña incisión por el escroto.
La tasa de efectividad, según Valero, es del 99,5%, pero la esterilidad se empieza a alcanzar a partir de los tres meses de la operación. "Aunque cada vez se estudian más las técnicas que permitan la reversibilidad", explica, "por si se producen situaciones que la justifican, como el deseo de tener descendencia por cambio de pareja o por la muerte de algún hijo, hay que considerar que las posibilidades de volver a ser fértil se reducen al 60%".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000