El coordinador provincial del PP de Castellón, Víctor Campos, compareció ayer para expresar el apoyo del partido a las recientes declaraciones del presidente provincial del mismo, Carlos Fabra, en las que afirmó que la Universidad estaba dominada por "ayatolás e integristas nacionalistas". Lejos de rectificar o mostrar algún tipo de reparo, Campos justificó el tono de las declaraciones al apuntar que se realizaron en un acto del partido. "Las declaraciones en un acto del partido pueden ser distintas a las realizadas en un acto público", dijo.El portavoz del PP en Castellón mostró su extrañeza por el comunicado del equipo rectoral de la Jaume I, en el que los responsables de la Universidad pedían al presidente del PP valenciano, Eduardo Zaplana, que definiera qué tipo de relación quiere mantener su partido con las universidades.
Campos afirmó que el modelo está claro y que "va más allá de lo estrictamente obligatorio", hecho que se concreta, según dijo, en "los convenios por importe de muchos millones" que distintas instituciones gobernadas por populares han firmado con la UJI.
"Creo que le tenían ganas", dijo Víctor Campos refiriéndose a la réplica del equipo de gobierno de la Jaume I a Fabra. El coordinador provincial del PP aprovechó para reprochar a los partidos de la oposición sus críticas "cínicas e hipócritas".
Campos aderezó su argumento con una mención a las supuestas "agresiones" que sufrió el presidente de la Generalitat cuando acudió a inaugurar el curso académico en la Universidad de Alicante, en 1995. Andrés Pedreño, rector de esa Universidad, defendió la autonomía universitaria frente al interés de Eduardo Zaplana por presidir el acto académico. La trifulca organizada por los jóvenes del PP a la puertas del paraninfo y la invasión por parte de cargos públicos populares de la zona reservada a invitados de la Universidad de Alicante, incluido el cuerpo diplomático, tuvo una sonora repercusión. Campos se permitió utilizar el caso como modelo y recordó que ningún portavoz de la oposición se molestó entonces por el supuesto ataque a la institución que encarna Zaplana.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de junio de 2000